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Horizonte Económico

  • Carlos Loeza Manzanero

  • Carlos Loeza Manzanero
  • Hacia una nueva estrategia económica

Se mantienen las expectativas de que en este mismo mes se eleve la tasa de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos, se estima que en 0.25 puntos porcentuales y que registren alzas similares por lo menos en dos ocasiones similares antes de que termine el presente año.

Con ello la tasa de CETES se ubicará en niveles entre 7.5 y ocho por ciento, lo que significará un impacto severo sobre las finanzas estatales, cuyo monto total de deuda registrada por la Secretaría de Hacienda es del orden de 568 mil 592 millones de pesos, que implicó un incremento de 32 mil 322 millones en 2016.

Considerando tal monto, el aumento de las tasas de interés de CETES implicaría si es de un punto, un impacto de cinco mil 686 millones de pesos y si efectivamente fuese de dos puntos porcentuales, el pago del servicio de la deuda aumentaría en 11, mil 372 millones de pesos equivalente al 97 por ciento del monto total de la deuda de Oaxaca.

Al respecto es de señalar que la gran mayoría de entidades federativas registran una situación financiera compleja, derivada de que el pago del servicio de su deuda ha sido creciente y propiamente los recursos por concepto de participaciones federales tienen ese destino, lo que propicia que las posibilidades para financierito de gasto de inversión son del todo limitadas y en consecuencia su contribución para crecimiento económico y generación de empleo son también en ese sentido.

En el contexto señalado resulta de gran urgencia tomar medidas que contrarreste esa situación, reconociendo que 2017 es propiamente un año político porque hacia el mes de junio de 2018 se registrarán las elecciones federales que estarán determinando el Presidente que tendrá la encomienda y el honor de conducir los destinos del país para los siguiente sexenios. En ese sentido, resulta apremiante identificar propuestas, factibles de instrumentación que permita enfrentar la situación descrita y conducir los destinos nacionales hacia un escenario de crecimiento económico, empleo y posibilidades factibles de hacer frente a las condiciones que prevalecen y que exigen aplicación de medidas a la brevedad.

Se han realizado planteamientos en este espacio que implican la definición e instrumentación y medidas no ortodoxas, pero así tendría que ser, porque la heterodoxia significa en este contexto un cambio alternativo que resulta necesario explorar, enriquecer y de ser el caso instrumentar.

Resulta claro que el financiamiento del crecimiento es uno de los grandes desafíos y que durante años se han realizado diagnósticos y propuestas, pero finalmente en ningún sentido se han apartado de los caminos comunes y donde la adversidad del escenario externo ha determinado el rumbo.

Es precisamente en ese sentido que se tienen que redefinir estrategias, planteamientos, escenarios en donde los propósitos tengan el propósito anhelado, de crecer, redistribuir, mejorar la generación de empleo y restarle vulnerabilidad a la economía mexicana.

En ese rumbo resulta necesario que los nuevos planteamientos reconozcan fortalezas y debilidades, para consolidar las primeras y fortalecer las segundas. En estos momentos la atención la ha acaparado el esquema de un nuevo gobierno estadunidense, donde su titular ha manifestado rechazo a la renovación del tratado de libre comercio, a las importaciones de origen mexicano y a todo aquello bajo su óptica no signifique la mejor fórmula para su país.

Sin entrar en polémicas, el camino es efectivamente encontrar escenarios alternativos reconociendo que el país tiene fortalezas y que requiere sin duda alguna de estrategias alternativas, a lo que se ha registrado en años pasados. La tarea es de todos y que no quepa duda que el gremio de los economistas ya está trabajando.