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Horizonte Económico

  • Carlos Loeza Manzanero

  • Carlos Loeza Manzanero
  • Un mayor crecimiento económico, la prioridad inmediata

Como estaba previsto desde semanas anteriores, la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) elevó su tasa el pasado miércoles 15 de marzo y es altamente probable que a lo largo del año se incremente por lo menos otras dos veces, aunque en opinión de analistas financieros pudieran ser tres para complementar en un incremento de un punto porcentual, que la estaría ubicando en un nivel de 1.5 por ciento.

En consecuencia, las tasas de interés nacionales, en lo particular la de CETES, registrarán una tendencia alcista en un propósito por evitar retiro de capitales, pero los efectos serán más allá de esa reacción esperada de la política monetaria interna. Se estima que la tasa de CETES registre un crecimiento del orden de dos puntos porcentuales a lo largo del año.

La tasa de CETES es la referente en la década en la deuda interna estatal, por lo que es previsible efectos de impacto severo sobre las finanzas estatales. En marzo, la deuda estatal es del orden de 568 mil millones de pesos, por lo tanto, si el alza fuese de dos puntos porcentuales, el impacto sería equivalente a 11 mil 300 millones de pesos, que es el equivalente a 96 por ciento de la deuda de Oaxaca.

Ello en un contexto donde las expectativas de crecimiento económico han descendido y previsiblemente los ingresos tributarios quedan por debajo de las estimaciones, por lo tanto, la actividad económica en general de las entidades federativas registrarían también resultados por debajo de la meta, con los efectos correspondientes en materia de empleo.

Al respecto, resulta indispensable tomar medidas encaminadas a fomentar el crecimiento económico y las acciones a instrumentar tendrían que ser en un esquema poco ortodoxo. No pueden imperar planteamientos apegados a la ortodoxia donde la adversidad en la característica del escenario que prevalece.

Son varios los factores que afectan el comportamiento económico del país, ante los que destacan: la revisión del Tratado de Libre Comercio, la situación migratoria, el incremento de las tasas de interés de la FED y sus efectos alcistas sobre las tasas de interés internas.

Es importante destacar que el incremento de las tasas de interés, entre otros factores, afecta de manera significativa las finanzas estatales y las posibilidades para atender el gasto en inverso cada vez son más limitadas y es evidente que dentro del total, el gasto corriente seguirá registrando aumentos en demérito del gasto de inversión.

Es entonces de lo más urgente identificar las medidas que permitan contrarrestar el escenario señalado y dentro de esas no cabe duda que resulta imperativo incrementar el tamaño del gasto, de tal manera que el gasto corriente no signifique proporción tan elevada dentro del total y en ese esquema se requiere un golpe de timón, donde la ortodoxia deje de ser la prioridad dentro de la política económica.

Esto quiere decir que si para incrementar el gasto fuese necesario aumentar también las contrataciones de deuda no habría que dudarlo, en todo caso definir un esquema estratégico en donde se tenga la certeza de que se estarían generándose los recursos necesarios para el pago del servicio de ese endeudamiento en general, pero también para tener la posibilidad de disponer de recursos que pudiesen financiar la inversión.

En caso contrario, el futuro cercano estaría atrapado en un esquema donde el bajo crecimiento económico, la imposibilidad de avanzar de manera insignificante en materia de empleo y de generar los recursos suficientes para lo anteriormente descrito, sería la realidad que por supuesto resulte inaceptable para nuestro país y el bienestar de los ciudadanos.
*estudioshacendarios.cmlm@hotmail.com