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Horizonte Económico

  • David Colmenares

  • David Colmenares Paramo
  • Jesús Silva Herzog, un mexicano ejemplar

Hace días falleció Jesús Silva Herzog Flores, economista egresado de la UNAM, quien ocupó muchos cargos en el Gobierno federal, donde fue secretario de Hacienda en momentos difíciles para el país, siendo presidente Miguel de la Madrid. Frente a los problemas siempre defendió, incluso en el tema de la deuda externa, posiciones de defensa de la economía nacional, llegó a hablar de la moratoria, defendió siempre la soberanía nacional y actuó con una honradez ejemplar. Su fuerte personalidad hizo que la gente aún lo recuerde con mucho cariño, siempre nos preguntábamos quién estaba junto al maestro Silva. Pero se nos adelantó.

Fue hijo del maestro Don Jesús Silva Herzog, quien estuvo con Lázaro Cárdenas durante la expropiación petrolera, fue fundador de la Escuela Nacional de Economía de la UNAM, mucho le debemos por su ejemplo y lo que debe ser las tareas del economista mexicano. En el Colegio Nacional de Economistas, cuando pensábamos en un futuro nacional, democrático e independiente para el país, en la lucha por la desigualdad, recuperamos sus ideas en el mensaje a un joven economista mexicano, un grupo de 15 economistas, casi todos de la UNAM, había dos o tres de escuelas privadas y de diferentes generaciones que impulsamos ese manifiesto en el Congreso de Economistas que entonces dirigía Antonio Gazol, hoy profesor de la Facultad de Economía. Le pedimos a Ifigenia Martínez lo leyera en la clausura del Congreso; importante promotor del mismo fue Armando Labra, quien murió hace 11 años.
RELATÓ ALGUNOS ENCUENTROS CON ÉL.

Un día después del asesinato de Manuel Buendía fuimos a su oficina en Palacio Nacional, un grupo de gente dedicado en los medios a los temas económicos y destacados columnistas políticos, como Miguel Ángel Granados Chapa, y algunos economistas que escribíamos en los periódicos, el conducto para convocarnos fue Heriberto Galindo. Por supuesto fuimos, pero junto con él acordamos volvernos a reunir e ir todos a la funeraria en Félix Cuevas, donde se velaba a Don Manuel. Me invitó a irme con él e incluso al cruzar el sentido inverso de Feliz Cuevas, lo tomé del brazo porque él iba distraído.

Cuando fue candidato a la Jefatura de Gobierno, otro día coincidimos y me dio un aventón. Una cosa me quedó clara, el respeto a sus principios democráticos le impidió tener mejores resultados electorales, porque ahí se trataba de la crisis de un sistema, no era un asunto de popularidad de una persona.

Hace pocos años, nos encontramos en Parque Delta, más de una hora conversando sobre la economía mexicana, la política y la coordinación fiscal, temas que le apasionaban. Todo mundo se acercaba a saludarlo y me dice: “¿cómo ves?, ni a Paco Gil lo saludan así”, Gil Díaz  también fue un gran secretario de Hacienda, dejó al país con una estabilidad macroeconómica importante, continuó reduciendo la deuda externa y además, bajando tasas en el ISR, subió la recaudación, además fue mi jefe en la Secretaría, siendo yo titular de la UCEF. Le contesté que también así saludaban a Paco, como lo saludaban a él, me dio la razón.

Posteriormente nos encontramos como ponentes en un seminario del Instituto de Investigaciones Económicas, para variar el tema política tributaria y coordinación fiscal, el importante evento anual que coordina la maestra Irma Manrique desde hace mucho tiempo.

En fin, extrañaremos a Don Jesús Silva Herzog Flore, un gran mexicano, un gran economista, un extraordinario funcionario público. Un gran hijo del maestro Silva.

Seguro ya está con sus amigos como Labra, apostando por el futuro de México.
brunodavidpau@yahoo.com.mx