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Horizonte Económico

  • Carlos Loeza Manzanero

  • Carlos Loeza Manzanero
  • Urge estrategia para crecimiento y empleo

El pasado 15 de marzo la Reserva Federal de Estados Unidos elevó su tasa en 0.25 puntos base, significando el segundo incremento de los últimos cuatro meses, considerando que en el mes de diciembre se había registrado un incremento similar. Janet Yellen, integrante de ese organismo anticipó que era previsible dos alzas adicionales durante el año.

La reacción en el mercado mexicano ha sido inmediata, incrementando la tasa de los Cetes que en el periodo señalado pasó de 5.69 a 6.43 por ciento, es decir 0.74 puntos porcentuales cuyo impacto sobre la deuda estatal ha sido del orden de cuatro mil 207 millones de pesos sin perder de vista que se registran expectativas de que a lo largo del año se pudiesen registrar alzas adicionales que en términos anuales podrían significar dos puntos porcentuales.

Ello estaría impactando el monto de la deuda estatal en 11 mil 371 millones de pesos, que sería el equivalente del 97 por ciento de la deuda total de Oaxaca; este planteamiento ha tenido un seguimiento en este espacio y ahora se puede aseverar que resulta inaplazable la búsqueda de alternativas para que las entidades federativas y por supuesto los municipios, encuentren caminos alternativos a los convencionales, para asegurar la posibilidad de actividad económica y generación de empleo.

Sobre esto último es de destacar que el crecimiento es condicionante para la generación de empleo y si éste no se produce, la política económica en conjunto estaría fallando porque su propósito central es lograr el mayor crecimiento factible en atención a la población.

En ese sentido se reitera la necesidad de aplicación de medidas no ortodoxas que permitan ubicar posibilidades factibles de conducción a generación de crecimiento y empleo. La propuesta radica en que las finanzas estatales registren disponibilidad de recursos reconociendo la escases y ausencia de los mismos después de los pagos de compromisos contractuales, en lo particular el pago del servicio de la deuda.

La propuesta consiste en que del total del IVA que se genere en cada entidad federativa, una proporción se quede en el lugar donde haya sido causado y el monto restante se remita a la Federación. Poniendo un ejemplo se puede señalar que de los 16 puntos del IVA tres o cuatro se queden a nivel local, desde luego definir una reglamentación adecuada para asegurar que tales recursos tendrían como destino gasto de inversión.

Evidentemente los esquemas regulatorios estarían obligando a reportes periódicos para buscar la mayor eficacia en el seguimiento, identificando que cada entidad federativa tendría la obligación de presentar un plan o propuesta estratégica de destino de los recursos y de coordinación permanente con la autoridad federal.

Un esquema en ese sentido estaría significando por un lado acciones formales de federalismo, y se estaría registrando en un contexto donde las expectativas señalan que el crecimiento a futuro estará con un alta propensión de registrar tasas bajas, con sus correspondientes niveles de empleo en esa tendencia y también de recaudación impositiva.

En el escenario señalado se estaría en términos reales teniendo la capacidad de financiar crecimiento cuya consecuencia tendría que reflejarse en generación de empleo y desde luego de recaudación tributaria. La definición es
impostergable.

Seguramente que se estarían registrando tasas diferenciales de crecimiento en cada entidad, derivado de su diferente vocación productiva, disponibilidad de recursos naturales y financieros, pero finalmente en todos los casos se estarían obteniendo mejores resultados que si no se tomaran medidas al respecto.

La coyuntura de alguna manera es favorable porque a pesar de la adversidad del entorno, el país está próximo a cambio de Gobierno, federal y locales, que estarían dando lugar a intensificar la planeación estratégica para la búsqueda de mejores resultados.
*estudioshacendarios.cmlm@hotmail.com