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Horizonte Económico

  • David Colmenares

  • David Colmenares Paramo
  • Fortalecimiento del municipio, igual a desarrollo nacional

No se puede hablar de desarrollo económico sin el fortalecimiento de la igualdad municipal y es ahí donde han fracasado todas las estrategias y discursos de política social. La mayoría se concentran en las regiones y Estados más pobres, con menor desarrollo productivo, con fuertes carencias de satisfacción de las necesidades básicas de las familias, hay una correlación casi perfecta con su ubicación en los Estados del sur-sureste, agobiados por la pobreza, algunos por la delincuencia y todos con grandes conflictos sociales. Nada que la inversión productiva y la creación de empleos no pueda resolver.

Recordemos que realmente el territorio nacional es municipal, de acuerdo a las leyes se agrupan en Estados, y éstos en el Gobierno federal, pero el territorio es municipal. A nivel institucional se han dado avances importantes, recordemos como desde la Secretaría de Gobernación se crea una instancia administrativa, que complementa la reforma al artículo 115 constitucional, que da rango de Orden de Gobierno al municipio, donde se le otorga la facultad exclusiva de cobrar el impuesto predial.

Es cierto que la mayoría no estaba preparada, ni económica ni técnicamente, menos políticamente, para afrontar solos esa responsabilidad. Se han hecho esfuerzos para ayudarlos a incrementar su eficacia recaudatoria en este impuesto, que aunque parece sencilla su administración, es complicada dada una serie de variables para determinar su base y para crear la conciencia social para cumplir con esa responsabilidad. Las críticas a los resultados recaudatorios del predial han sido abundantes y repetitivas, descubriéndose de vez en vez, que recaudan muy poco en relación a su potencial recaudatorio, sin dejar de tener presente las asimetrías en los niveles de desarrollo.

Siempre ha estado adelante por mucho la Ciudad de México, así como algunas entidades federativas, del norte y centro del País.

En 1990 se reforma la mecánica para distribuir las participaciones a través de los diversos fondos, particularmente del Fondo de Fomento Municipal, se introducen incentivos para mejorar la recaudación del impuesto, que en 1991 en Oaxaca y en 1994 en Tabasco, tuvo incrementos superiores al 400 por ciento respectivamente, sin embargo, el esfuerzo fue coyuntural o digamos “sexenal”; después regresaron los bajos niveles recaudatorios que les ha caracterizado. Hoy por ejemplo, la CdMx recauda por encima de lo programado: más del 33 por ciento nacional, pero otros se siguen quedando atrás. Al desaparecer en 2008 los estímulos al esfuerzo recaudatorio en la formula federal, meter el candado de la coordinación de derechos estatales, el incentivo se mantuvo solo en algunas entidades federativas, por ello para los municipios es más fácil gestionar recursos que cobrar, para evitar el pretexto absurdo de que cobrar tiene costo

Hoy depende este orden de Gobierno de un poco más del 65 por ciento de las transferencias federales, condicionadas y no condicionadas; sin embargo, la recaudación de su principal impuesto se mantiene estancada.

En suma, lo importante es destacar que no puede haber desarrollo, sin el avance del municipio y sin una buena coordinación intergubernamental.
brunodavidpau@yahoo.com.mx