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Horizonte económico

  • Horizonte Económico / Miguel González Ibarra

  • Solidez frente a desequilibrios

Después de la reunión anual del Foro Económico Mundial (WEF), el evento internacional más esperado y que atrapa la atención mundial es la que celebran, en primavera, de manera conjunta, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM). En este foro se reúnen los responsables de las finanzas y los gobernadores de los bancos centrales de todo el mundo, con los dirigentes y el equipo técnico de ambos organismos internacionales.

Asimismo, estas reuniones cuentan con la participación de los dirigentes de otras importantes organizaciones, como la Organización Mundial del Comercio, la Organización Mundial del Turismo y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Adicionalmente, se aprovecha la ocasión para celebrar una reunión de las autoridades financieras y monetarias del G20, acompañadas de las anteriormente citadas organizaciones internacionales.

En este año la reunión que se llevó a cabo en Washington revistió especial importancia por los cambios y la incertidumbre que han generado el brexit, la incierta política que pretende llevar a cabo el Gobierno norteamericano presidido por Trump y el destino de la Unión Europea, ante las amenazas que representan los movimientos nacionalistas, contrarios a la globalización y a la integración europea.

Como cada año, se han presentado los reportes que elaboran el FMI y el BM sobre las perspectivas de la economía mundial y los retos que enfrentan, así como sobre la estabilidad financiera y sobre la situación fiscal de los distintos países.

La tónica de los informes de las discusiones, resumidas en los comunicados finales, reconocen una mejoría en las perspectivas de la economía para este y el próximo año, pero señalan que persistirá la alta volatilidad en los mercados financieros y los riesgos de origen, fundamentalmente, geopolíticos. De tal manera, los países emergentes deben adoptar políticas económicas prudentes y llevar a cabo Reformas Estructurales para poder hacer frente a los desequilibrios externos, que continuarán afectando a la economía mundial durante los próximos años.

En el caso de nuestro país, el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, señaló que se cuenta con solidez económica y financiera para hacer frente a cualquier eventual choque externo, además de que se siguen las recomendaciones que merecieron el consenso de los participantes sobre mantener políticas monetarias y fiscales responsables y coordinadas entre sí.

Asimismo, el país se cuenta con las Reformas Estructurales que flexibilizan el funcionamiento de la economía y favorecen el incremento en la productividad. Sin embargo, ante los obstáculos que pudieran existir para el desarrollo del comercio internacional, se deberá dar prioridad al mercado interno, impulsar el desarrollo de innovaciones y de sectores altamente generadores de empleo, que ayudan a disminuir la desigualdad económica regional y social, como es el caso del turismo.

En la estrategia recomendada se debe contar con un decido apoyo del sistema bancario, que ante el aumento de las tasas de interés ha visto incrementar su rentabilidad, en lugar de fungir como una efectiva palanca para impulsar el crecimiento de las actividades productivas en el país.
miggoib@unam.mx