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Horizonte económico

  • Carlos Loeza Manzanero

Necesaria, estrategia para aumentar la inversión estatal

El pasado miércoles 21 la Reserva Federal de Estados Unidos incrementó por segunda ocasión en este año su tasa de interés en 0.25%, confirmando representantes de esa institución que volverá a aumentar en lo que resta del presente año en otra proporción igual y se tiene previsto que para 2018 la tendencia sea similar, es decir, tres aumentos de 0.25%.

Tales acciones que forman parte de la Política Monetaria del vecino del norte, tiene impactos sustantivos en la economía mexicana, particularmente en las finanzas estatales, debido a que su deuda está contratada en tasa de Cetes, más un spread, lo que implica que el incremento de las tasas de Cetes se refleja de inmediato sobre el costo del servicio de la deuda.

Es conveniente señalar que al pasado mes de abril, la deuda estatal registró un monto del orden de 570 mil 299.3 millones de pesos, ello significa para las finanzas estatales el equivalente en varios casos, que las Participaciones Federales son insuficientes para poder cubrir ese costo.

Ello significa que propiamente el gasto estatal corresponde a gasto corriente sin posibilidades, o en su caso en su mínima proporción de disponer para gasto de inversión, en un contexto donde se requiere crecimiento económico que estimule generación de empleo y avanzar en términos reales hacia una mejora en el bienestar del ciudadano.

Pero no es el caso, de manera progresiva la disponibilidad de recursos para financiar ese crecimiento está cada vez más ausente, por lo que se hace indispensable encontrar a la brevedad, esquemas que permitan financiar gasto de inversión, que estimulen crecimiento y generación de empleo.

En ese sentido por su puesto, que el camino no es el incremento de impuestos, sino de encontrar esquemas factibles que permitan una mayor disponibilidad para financiar esa inversión, crecimiento y empleo.

Una posibilidad consiste en una revisión de fondo al actual comportamiento tributario, en términos formales el planteamiento es que del total del IVA, que mensualmente lo que recoge cada entidad lo transfiere a la federación, es donde cabe un planteamiento que resulte urgente.

En este espacio ya se ha hecho la propuesta, en ese sentido de que una proporción del pago del IVA se quede en el lugar donde se causa, por ejemplo que de los 16 puntos del IVA, 3 o 4 puntos porcentuales se queden en posesión de la entidad donde se haya causado.

Esto evidentemente que significaría una mayor disponibilidad de recursos de manera inmediata y desde luego, el esquema obligaría a una revisión del actual Sistema Tributario y de reglamentar el destino de los recursos que así se causaran.

Por ejemplo, que el total de esos recursos tengan como destino Gasto de Inversión, acción que tendría que estar reglamentada pero que evidentemente tendría propósitos específicos encaminados a que el propósito central fuera financiar crecimiento y consecuentemente generación de empleo.

Queda claro que cada entidad registra fortalezas y debilidades y el propósito consistiría en consolidar fortalezas y robustecer debilidades.

Cada entidad tiene su propio Plan Estatal de Desarrollo, que tendría que ser modificado para tener esquemas cualitativamente mejores y la obligación de plantear estrategias que con toda la transparencia estén significando estimular crecimiento y generación de empleo.

Todo esto en un esquema que por la coyuntura tendría que llevar a que sea considerada tal situación hacia el nuevo Plan Nacional de Desarrollo. Es evidente que requiere amplitud de análisis, definición estratégica de metas y un entorno teórico reglamentario, que se insiste, sería fundamental para el próximo Plan Nacional de Desarrollo.

Comentarios, análisis, propuestas, estarán planteados recurrentemente en este espacio.

*estudioshacendarios.cmlm@hotmail.com