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Horizonte económico

  • Carlos Loeza Manzanero

Crecimiento hacia adentro, necesario aplicar adecuaciones tributarias

El inesperado triunfo de Trump ha dado lugar a retomar medidas que tendrían que haber sido atendidas anteriormente, como es el caso de la revisión del TLC, pero finalmente ha propiciado que se retomen asuntos que son prioridad para nuestra economía y que requieren atención urgente.

Es el caso por ejemplo de impulsar un crecimiento hacia adentro, situación que exige una serie de medidas que requieren atención a la brevedad y si bien está claro que el proceso rumbo al 18 ocupa ya la máxima prioridad para todos aquellos que participarán en el, también es cierto que quienes tengan el privilegio de conducir el rumbo del país seguramente tienen claro que los aspectos económico y social tienen que formar parte prioritaria de sus pretensiones.

No cabe duda que el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024 ocupa ya la atención de todos los aspirantes, sus equipos tienen que haber iniciado el proceso porque es evidente que no se realiza con los planteamientos y compromisos de campaña, en todo caso se incorporan a un proceso estructurado previamente.

Es en ese sentido, que desde una óptica económico-social, el proceso parte del esquema genérico, Crecimiento y Empleo y a partir de entonces se van definiendo medidas, prioridades, metas para delinear estrategias. En ese sentido. Se parte entre otros aspectos de sectores prioritarios, es decir, Salud, Educación, Seguridad Pública.

Es evidente que en forma previa se tiene definida la estrategia de financiamiento del crecimiento, es decir, los planteamientos de fondo en materia impositiva; por ejemplo, al comenzar la presente Administración el planteamiento fue un incremento sensible en la tasa de Impuesto sobre la renta, que inicialmente se ubicó en el orden de 34% y que tuvo que ser revisado para reducirlo y llevarlo a la tasa que prevalecen de 30%.

En ese sentido una definición relevante tiene que ser la estrategia para el esquema de los ingresos, que incluye una definición sobre mantener el esquema basado en impuestos directos principalmente o modificarlo, lo que consistiría en que se descansara en un régimen basado en impuestos indirectos, esto último implicaría un incremento sustantivo en los ingresos públicos, pero la decisión obliga a realizar análisis, consultas públicas, un esquema intenso de difusión donde se explique con detalle a la población las ventajas y dar inicio a todo el proceso que sustituya al actual régimen tributario, que ante la proximidad de un inicio de régimen, facilitaría su factibilidad.

Pero al margen de los planes que en ese aspecto tengan los interesados, resulta conveniente iniciar el análisis partiendo del supuesto de que se mantendria  el régimen vigente. En ese sentido se hace necesario considerar medidas que signifiquen a la brevedad incrementar el volumen de ingresos públicos disponibles.

Bajo ese planteamiento, el esquema consistiría en tomar decisión política para tomar las medidas conducentes; es evidente que el análisis de cada propuesta implicaría espacios más amplios que el disponible en esta ocasión, pero a reserva de que podría realizarse una serie con los planteamientos de fondo, lo relevante es señalar los principales.

Cuando se habla de incremento a los ingresos públicos, el planteamiento obligado de inmediato es combate a la evasión y elución fiscales. Esta no sería la excepción, pero lo diferente consiste en fijarle fecha a los compromisos, obliga al ejecutivo la autoridad central determine las medidas en un plazo perentorio.

Lo que se pretende señalar es que al inicio del nuevo gobierno estén listas las propuestas para una instrumentación con fechas y medidas. El aumento de ingresos públicos obliga en su instrumentación a un incremento en la base de contribuyentes, nunca aumentos a tasas impositivas.

Así también a definir incentivos para contar con la participación de estados y municipios; resulta obligada la revisión del Impuesto sobre la renta, IVA y IEPS. En el primer caso, por ejemplo ya en este espacio señalado, que el impuesto sobre la renta incluya tasas preferenciales a ciertos sectores, en el caso del IVA, que una proporción se quede en manos de quien lo cobre y que en IEPS la revisión sea profunda a cada uno de los impuestos a bienes y servicios sujeto del gravamen.

En fin una reingeniería impositiva que requiere atención a la brevedad.

*estudioshacendarios.cmlm@hotmail.com