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Horizonte Económico

  • Horizonte Económico / Miguel González Ibarra

  • Miguel González Ibarra
  • Recomposición mundial después del Brexit
  • Incertidumbre ante el rumbo que tomará Europa

La decisión del Reino Unido (RU) de abandonar la Unión Europea (UE) ha estado abriendo una gran cantidad de frentes, que aumentan a medida que pasa el tiempo, que deben atenderse para llevar a cabo la desincorporación, así como para enfrentar las consecuencias generadas por el “Brexit”.

El movimiento nacionalista que obtuvo la mayoría en el refrendar del jueves pasado, tendrá consecuencias que transformarán las relaciones económicas y financieras de la Gran Bretaña y el resto de las islas británicas, con el Continente Europeo, pero también tendrá consecuencias políticas y en la vida cotidiana de los habitantes del Viejo Continente, con repercusiones mundiales, que implican una recomposición del mapa geopolítico, económico y financiero.

Adicionalmente, al interior del RU se está generando una gran turbulencia política que ya implicó la decisión del primer ministro Cameron de renunciar, así como un fuerte debate al interior del partido conservador sobre la sucesión que llevaría a una remoción de su dirigencia. En caso del partido laborista, que funge como opositor, también se ha dado la renuncia de varios miembros que formaban parte del “Gabinete sombra”.

Por su parte, el resultado del referéndum no es vinculante, por lo que debe ser aprobado por los Parlamentos de todas  las naciones que integran el RU. Al respecto, Escocia ya ha anunciado que lo vetará y que además volverá a llevar a cabo un referéndum sobre su independencia del RU, con lo que buscaría seguir perteneciendo a la UE. A su vez, se está gestando que un movimiento para reunificar a los dos países en que se divide la isla de Irlanda.

Al parecer el Brexit, puede terminar en la descomposición del RU, aunque la independencia de las naciones que hasta hora lo integran, podrían continuar siendo parte de la Corona y, por tanto, sus habitantes súbditos.

En el aspecto económico y financiero, la depreciación de la libra, la reducción en la calificación de calidad crediticia y la expectativa de una fuerte y prolongada recesión ha puesto en alerta a los quince países independientes que integran la mancomunidad británica, así como a los que dependen de la Corona (entre ellos Canadá, Australia y Belice). De igual manera está afectando a las monedas de la zona de la libra que incluye al menos a diecinueve naciones,  más algún otro país, que tiene su moneda ligada a la libra, como el caso de Zimbabue.

En la UE, aparte de la afectación económica y política, el Brexit se ve como una amenaza que puede conducir a otros procesos similares que podrían llevar a la independencia de regiones en España, Francia, Italia e incluso en Alemania; lo que conducirá a una nueva conformación de la UE, lo que a su vez requiere de la revisión, generación y negociación de nuevos acuerdos comerciales, financieros, económicos, políticos, militares, migratorios y jurídicos que tomarían un largo periodo de tiempo en el cual persistiría la incertidumbre y volatilidad.

Sin embargo, existen algunas voces que consideran que no se llegará producir la salida del RU de la UE y que solo se renegociarán a las condiciones de permanencia, tras lo cual se llevará a cabo un nuevo referéndum. No obstante, la tensión y el desgaste que se está generando conducirá a un nuevo arreglo mundial, lo que implicaría que los procesos de integración se lleven a cabo con mayor cuidado, a diferentes velocidades y sin que un país tenga un mayor peso que otros. Por lo pronto parecería que el RU perderá su papel relevante en el mundo financiero y que otras plazas europeas cobrarán mayor relevancia, como los mercados de Fráncfort, París, Madrid o Dublín.

Aclaración: atendiendo a la observación de los lectores en el artículo anterior se mencionó que Margaret Thatcher era Primera Ministra en 1975, cuando en realidad era la líder del Partido Conservador en esa fecha.
miggoib@unam.mx