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Horizonte Económico

  • Carlos Loeza Manzanero

  • Carlos Loeza Manzanero
  • Impostergable una Convención Nacional Hacendaria

Se aproximan fechas importantes que los interesados, partidos políticos y candidatos independientes, presenten propuestas alternativas y factibles de desarrollar, para reencauzar el rumbo de la política económica, que combata con eficacia los grandes retos nacionales y mejoren en términos reales el bienestar del mexicano.

Es evidente que nos referimos al 2018 reconociendo que la población mexicana cada vez más está inmersa en la evolución económica del país y exige que su situación mejore en materia de acceso a los satisfactores mínimos para su supervivencia.

En ese sentido lo primero que queda claro es que para tener acceso a ello, la variable principal es que se genere empleo y sea la misma población quien defina el destino de los ingresos, es decir, que esto último es lo que requiere y no subsidios despensas que tienen principalmente fines electorales.

En esa materia se requiere una estrategia gubernamental que rebase la práctica que prevalece y que se instrumenten acciones que permitan lograr ese objetivo.

Dentro de esas acciones se encuentran entre otras principalmente: crédito a pequeñas empresas; atención a sectores prioritarios; seguimiento coordinación de inversiones recibidas por reformas estructurales; así como el destino de esos recursos.

Se trata, sin duda, de una estrategia reconociendo la ausencia de la mismas en esta Administración, pero que se requiere con urgencia su instrumentación.

Asimismo, al margen de que se pudiera instrumentar para el último bienio de esta Administración, es evidente que la esencia del programa económico de quienes pretendan gobernar el país a partir de 2019, tendrá que considerar la esencia de las denominadas Reformas Estructurales, que en materia económica se pueden identificar las siguientes: Energética, Hacendaria, Financiera, de Telecomunicaciones y del Campo.

En materia Hacendaria se tienen avances como el presupuesto Base Cero, pero siguen pendientes acciones relevantes en términos de ingresos públicos y de deuda pública. Incluso no se cuenta con información sobre la instrumentación del presupuesto Base Cero, queda claro que hacia el cierre de 2015 se definió bajo ese marco la revisión e programas, la desaparición de aquellos que eran repetitivos incluyendo dependencias.

Pero se insiste no se cuenta con información oficial y mucho menos sobre lineamientos que se hayan seguido o que estén en proceso de instrumentación.

En ese sentido, al igual que en ocasiones anteriores donde se ha señalado en este espacio la necesidad de una nueva Convención Nacional Hacendaria, doce años después de la primera se considera indispensable e impostergable.

Al respecto es de destacar que a diferencia del 2004 cuando se realizó la primera Convención, ahora se tienen la presencia de ingresos adicionales derivados de las mismas Reformas y que es necesario direccionar hacia los destinos prioritarios, pero evidentemente en atención a lineamientos que procedan de una estrategia.

Indudablemente que los sectores prioritarios tendrían que ser el destino principal de esos recursos identificando como tales sectores a los siguientes: Salud, Educación, Seguridad Pública y Crecimiento Económico, estrategia que debe contener objetivos claros, instancias y plazos para su seguimiento y evaluación.

Es importante también que se avance en compromisos que den respuesta a la evolución del proceso democrático.
*estudioshacendarios.cmlm@hotmail.com