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Horizonte Económico

  • David Colmenares

  • David Colmenares Páramo
  • Otra noche en Nochixtlán

Por razones de trabajo, el viernes por la tarde me encontré en Puebla con unos amigos para de ahí ir a Oaxaca por tierra, ya se había anunciado que ADO reinició operaciones. La idea era no regresar a México, hace una semana probé otras formas, como alquilar un carro en Puebla. Ha sido en verdad difícil para la dos principales líneas de aviación, incrementando el precio de sus boletos o sobrevendiendo, ya que se los permite la Ley, pero en eso cometen muchas arbitrariedades.

El bloqueo ha afectado las finanzas de muchas familias no solo oaxaqueñas, pero el desgaste emocional y en tiempo ha sido mayor. Las molestias de estar en medio de un conflicto que no es nuestro, las potencian. Hay sectores en Oaxaca que verdaderamente están enojados y preocupados, aunque lo cierto es que las acciones de violencia institucional no controlada, no han sido, ni son efectivas

Salimos con medio hora de retrazo en el ADO de once de la noche, a las tres de la mañana, a dos kilómetros de la caseta de Nochixtlán, nuevamente un bloqueo. A diferencia del conductor del 14 de junio, quien tomó las cosas con calma, éste se asustó y quería regresar por lo menos a la caseta anterior, pero no podía hacerlo; varios pasajeros imprudentemente desde mi punto de vista, decidieron bajarse y caminar, en su mayoría jóvenes, y quedamos pocos en el autobús. Yo sugería esperarnos o entrar a Nochixtlán -peligro no hay, molestia si- al final eso hicimos. Seguimos a otro  autobús , retornamos algunos kilómetros y por una brecha entramos al pueblo y llegamos a la terminal de la empresa, había seis autobuses y muchos pasajeros buscando cómo salir a Oaxaca.  Adicionalmente nuestro conductor iba solo, sin compañero, es en condiciones normales un viaje corto, pero al pobre se le rompieron sus lentes y no traía repuesto, además era el mas nervioso.

Tomamos un taxi, había sobreoferta oligopólica – se pusieron de acuerdo en un precio alto.

Salimos por una brecha de sube y baja, tengo fotos del paisaje, ya que se veían las luces de los carros que entraban por la misma provenientes de Oaxaca, para ahorrarse el tiempo de bloqueo. Dentro del pueblo, todo se veía normal, excepto que ahora los taxistas estaban haciendo su agosto.

El taxista se quejaba -según- de los maestros, pero festinaba su chamba, cobran 800 pesos por ir a Oaxaca, cuando el costo de una dejada promedio en Nochixtlán es de 25 pesos, reconocía que eso les convenía, es como el que arregla llantas que tira clavos alrededor de su negocio.

Finalmente llegamos a Oaxaca.

Argumentan los del pueblo que ADO es una “empresa transnacional”, pero es mexicana y es una gran empresa. Lo mismo lo son Chedraui y Soriana. Si pasan los de Fletes y Pasajes, una linea más modesta, que según el taxista, ya se “arregló”, incluso el sindicato tiene sus camiones, que también pasan.

Aun quienes pueden reconocerles razones, e incluso apoyarlos, cuando sufren estas consecuencias, y  por supuesto que cambian de opinión y posición. No se puede defender un derecho, afectando los intereses de un tercero y esto mientras más se prolongue, más polariza a la sociedad.

Cuando el conflicto de 2006, lo niños de las escuelas públicas del estado, decían en  radio plantón, que odiaban al gobernador porque por su culpa, sus maestros no les daban clases; mientras que los de los colegios privados, pensaban que esos otros eran flojos y sería bueno que los bombardearan los aviones.  Terrible verdad… pero así se polarizó Oaxaca hace 10 años y hacia allá va, si no se hace una buena negociación política, ya que el problema rebasó al estado y hay un fondo social, como lo demuestran los presidentes municipales que los apoyan.
brunodavidpau@yahoo.com.mx