imagotipo

Horizonte Económico

  • Horizonte Económico / Miguel González Ibarra

  • Miguel González Ibarra
  • México crece

 

A pesar de la inestabilidad que impera en los mercados financieros y ante el pobre desempeño de la economía y del comercio mundial, las oportunas medidas que han tomado la Secretaría de Hacienda y el Banco de México, han permito sortear la turbulencia mundial y mantener la estabilidad macroeconómica del país.

El “blindaje de la economía” que se construyó desde los últimos años del siglo pasado durante la gestión presidencial de Ernesto Zedillo, se logró mantener durante  los dos sexenios de Gobierno del PAN, aunque la economía interna se caracterizó por un mediocre crecimiento, por una falta de creación de empleos que impulsó la migración hacia Estados Unidos, así como por un despilfarro de los recursos y de los ingresos petroleros, además de la acumulación de tensiones sociales y  de la polarización política.

Actualmente, a pesar del desfavorable panorama económico y de la drástica caída de los precios del petróleo, el país ha venido sosteniendo un constante ritmo de crecimiento, al mismo tiempo que resuelve el pesado legado de las ineficientes administraciones panistas.

De tal manera, contrariamente a las expectativas de los analistas económicos, que presagiaban una desaceleración para este año, el indicador anticipado de la actividad económica que elabora la acreditada firma de consultoría Bursamétrica de Ernesto O’Farril, estima que al primer semestre del año el ritmo de expansión de la actividad productiva es de entre 3.5 y 4.6 por ciento anual, con una creación de dos millones de empleos formales, cifra significativamente superior que la alcanzada en los primeros cuarenta y dos primeros meses de los pasados Gobiernos de este siglo.

No obstante de los signos de que el mercado interno comienza a tener una menor expansión, se prevé  un mejor desempeño del sector manufacturero en la segunda mitad del año, como respuesta a la depreciación del peso y a las mejores perspectivas sobre la recuperación norteamericana.

De acuerdo con Alicia  Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) no es posible que los países de la región continúen en el siglo XXI con el crecimiento inercial que ofrece el modelo de desarrollo imperante desde el siglo pasado.

Al igual que la CEPAL, el Fondo Monetario Internacional, en la actualización de su documento sobre las perspectivas de la economía mundial que se dio a conocer el día de ayer, insiste en la necesidad de que los países se protejan del panorama más incierto que ha originado la decisión del Reino Unido de abandonar la Unión Europea, con la adopción de Reformas Estructurales que resten rigidez a sus mercados laborales y de productos, así como llevar acciones que permitan que mejoren su productividad. De manera, especial para las economía emergentes se recomienda una política fiscal que privilegie la inversión y que palie los efectos de la volatilidad en los grupos más vulnerables de la población.

Hasta ahora la agenda del presidente Peña Nieto ha consistido en llevar a cabo la transformación del país para poder enfrentar los retos del siglo XXI, retomando la transición interrumpida desde el inicio del siglo, mediante la adopción de las Reformas Estructurales. Sin embargo, una vez autorizadas por los distintos grupos políticos en el Congreso, la instrumentación de las mismas ha sufrido retrasos y obstáculos que no se han podido superar, lo que ha dado pie a que algunos líderes de partidos hayan sacado ventaja en las pasadas elecciones de principios de junio.

Adicionalmente a que el Presidente Peña tome medidas para que se lleve a cabo con mayor eficiencia el establecimiento de las reformas, es necesario que el PRI y las autoridades subnacionales emanadas de ese partido sepan comunicar las ventajas y trascendencia de la transformación del país.
miggoib@unam.mx