imagotipo

Horizonte Económico

  • Carlos Loeza Manzanero

  • Carlos Loeza Manzanero
  • Fortalecer finanzas estatales y reactivación económica

Por lo anteriormente descrito es necesario modificar el esquema económico, por lo menos en materia tributaria, que da lugar a la posibilidad de fortalecer las finanzas estatales, que se retome el camino de gasto de inversión, que se evite la destrucción del federalismo, por lo menos en materia fiscal y que el país entre de lleno a una nueva etapa económica, donde las medidas sean opuestas a recortes presupuestales, austeridad, incremento de desempleo y escenarios diferentes a situaciones de crisis.

Dentro de los planteamientos encaminados a ese propósito se encuentra la creación del denominado impuesto a las ventas, que antes de preocupar al lector, es conveniente aclarar de inmediato que no se trata de un nuevo impuesto que tiene que pagar el consumidor ni mucho menos.

Es una figura que implica que del total del impuesto al consumo que es el IVA, se defina que tres o cuatro puntos se quedan en el lugar donde se realiza el consumo.

Es decir, a la fecha las entidades federativas realizan ventas, recaudan IVA y en un plazo definido, tienen que remitirlo a la autoridad federal. Con el planteamiento señalado, lo que ocurriría es que el monto recaudado del IVA, que hoy es 16 puntos porcentuales, la cantidad equivalente a tres o cuatro puntos se quedaría en poder de la entidad donde se hubiese registrado y el saldo resultante se remitiría a la Secretaría de Hacienda.

Ello además, de que estaría dando cumplimiento a fortalecer los ingresos estatales, propiciando a que la autoridad estatal estaría estimulada para supervisar el cumplimiento del pago de ese impuesto, porque le estaría significando un ingreso que hoy no tiene.

Lo anterior significaría una adecuación profunda al sistema nacional de coordinación fiscal por lo menos en dos aspectos fundamentales, uno el relativo a potestades, porque ahora las autoridades locales tendrían la potestad de ejercer dentro del total del IVA, que una parte se quede en su poder, a través del señalado gravamen en ventas o con cualquier otra denominación.

Asimismo el porcentaje que a la fecha es del 20 por ciento del total recaudado para entregarlo a las entidades federativas bajo la figura de Participaciones Federales, se tendría que ajustar, ya que si bien se estaría procurando fortalecer finanzas estatales, no sería a través de debilitar las finanzas federales.

Por otra parte, algo que es fundamental enfrentar con estrategias no ortodoxas es que el impacto del alza de interés daría lugar en términos convencionales, a recortes adicionales al gasto y retracción de la actividad económica, perdiendo con ello la posibilidad de reactivación económica.

El esquema entonces en adición a lo señalado para las finanzas estatales, descansa en un planteamiento que podría parecer contradictorio: contratar más deuda.

El planteamiento consiste en una “operación rescate” pero no del FMI, podría ser el banco mundial o incluso del Gobierno de Estados Unidos, como ocurrió hace veinte años en la crisis 1994-95. Una operación rescate que permita al país regresar a la brevedad a la senda del crecimiento, que permita generar empleo y desactive el estallido de una mega crisis que se avecina.

En la medida en que se reactive y estimule la actividad económica se podrán generar ingresos que financien actividad productiva, con ello empleo y retomar el propósito de procurar el mayor bienestar factible a la población.
*estudioshacendarios.cmlm@hotmail.com