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Horizonte Económico

  • Horizonte Económico / Miguel González Ibarra

  • Miguel González Ibarra

Complicado cierre de año

  • Riesgo por el surgimiento de políticas populistas y aislacionistas :FMI

El Fondo Monetario Internacional (FMI) como preámbulo a la reunión de otoño que conjuntamente se llevará a cabo este fin de semana en Washington, ha dado a conocer los avances de sus documentos sobre la perspectiva de la economía mundial y sobre la estabilidad financiera internacional. En ambos, se presentan expectativas menos favorables para este fin de año y para el próximo para la economía mundial y de todos los países.

En materia de crecimiento económico se presenta un ajuste a 3.1 por ciento para este año, con especial énfasis en los riesgos que representa la fragilidad de la economía de China, así como la debilidad de la economía estadunidense. En este último caso destaca la incertidumbre que ha generado el candidato republicano que, de ganar las elecciones, podría provocar una recesión en la economía de su país.

Adicionalmente, consideran los especialistas del FMI que “la falta de crecimiento de los ingresos y el aumento de la desigualdad han abierto las puertas a políticas populistas y a aislacionistas, lo cual dificulta aún más la solución de los problemas heredados del pasado, dejando a los mercados más expuestos a choques y exacerbando el riesgo de que se hundan poco a poco en el estancamiento económico y financiero”.

Ante esta perspectiva se vería afectada la economía mexicana en sus perspectivas de crecimiento. La reducción en la estación para este año de 2.5 a 2.1 por ciento contrasta con la disminución de 0.6 por ciento que experimentarán en promedio el conjunto de países latinoamericanos.

Ante este complicado panorama en el Congreso se discuten las propuestas de ley de ingresos y del presupuesto de egresos para el próximo año que envió el Ejecutivo federal. Al respecto, se presentan dos posiciones opuestas. Por un lado, la que a nivel mundial mantienen las fuerzas políticas de derecha y las organizaciones empresariales, quienes propugnan por una disminución de las tasas impositivas y por una ampliación de los incentivos para la inversión privada, bajo el supuesto que se generará una mayor producción, lo cual a pesar de la menor tasa tributaria aumentaría los ingresos públicos. A su vez, consideran que los gastos públicos deben disminuir, aduciendo que el exceso de burocracia y su alto costo hacen que el Gobierno sea una carga para la economía.

Por su parte las propuestas de la izquierda buscan una mayor participación de Estado en la economía y proponen aumentar las tasas de impuestos y una mayor progresividad, para financiar una mayor inversión pública y apoyar la política social.

En ambos casos, existe coincidencia en que no se debe incurrir en un mayor endeudamiento. Sin embargo, las organizaciones empresariales buscan que llegue a un superávit fiscal mayor al uno por ciento de Producto Interno Bruto (PIB), frente a la propuesta gubernamental de que sea solo de 0.4 por ciento. Al respecto, para contribuir a la discusión el FMI considera que “para resolver situaciones de sobreendeudamiento en una era de crecimiento nominal bajo, probablemente se necesiten políticas fiscales propicias para el crecimiento que respalden la actividad económica y que generen incentivos para la reestructuración de la deuda”. Esta política debe ir acompañada de una dinámica actuación de los intermediarios financieros, entre los cuales, últimamente, las instituciones no bancarias han tomado un papel preponderante.
miggoib@unam.mx