imagotipo

Horizonte Económico

  • Carlos Loeza Manzanero

  • Carlos Loeza Manzanero
  • Para cuándo efectos de Reformas Estructurales

Al comenzar la presente Administración, causo buenas expectativas el anuncio de que se instrumentarían Reformas Estructurales que coadyuvarían a lograr tasas de crecimiento del  orden del 5 por ciento anual, atracción de volúmenes importantes de capitales, combate efectivo al desempleo y el inicio de una etapa de bonanza económica en beneficio de la población después de muchos años.

Pero la historia ha sido distinta, aclarando que no necesariamente ha sido responsabilidad de las autoridades, resulta conveniente señalar algunos factores que han incidido en ese comportamiento.

Es el caso entre otras, de la cotización del petróleo de exportación, que en 2014 alcanzó niveles por encima de los 100 dólares por barril y que en 2015 tuvo un vertiginoso descenso, que al comenzar 2016 llegó a registrar niveles del orden de los 20 dólares por barril.

El alza de la tasa de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos que propició de inmediato en la tasa de Cetes, que es la referencia para el otorgamiento de créditos de sector bancario. Un ejemplo es la deuda estatal que está contratada a tasa Cetes más un diferencial que está en función de la solvencia del deudor.

Asimismo un efecto relevante es que los cuantiosos flujos de divisas que estaban previstos, particularmente por la Reforma Energética, han sido sensiblemente menores pero finalmente han llegado. En lo que sí se registra un vacío es en la información sobre esos capitales y lo más relevante es la poca certidumbre sobre su destino.

No cabe duda que una debilidad de la actual administración ha sido la ausencia de estrategias para operar asuntos, sectores, esquemas estratégicos, por lo que habrá que esperar que el grupo que tenga la responsabilidad a partir del 2018 la tenga bien estudiada, con programa de acciones e incluso previendo los efectos y cómo atenderlos.

Lo que también será necesario es que se tenga una visión integral, que incorpore las variables necesarias y conjuntamente opere las políticas que serán definidas en la estrategia.

Por ejemplo, la Reforma Hacendaria tiene que considerar los movimientos y flujos monetarios que deriven de una mejor y mayor atención y seguimiento de la base de contribuyentes, que contemple cierto esquema de la informalidad.

Así como también la Reforma Financiera tiene que estar presente en cuanto a la disponibilidad de mayores créditos y más baratos, lo que obliga a esquemas operativos más agiles y normativos para la regulación del sistema bancario.

Con esos elementos disponer las políticas de operación de la denominada Reforma Energética ,que estará significando capitales que lleguen sin retribución alguna, es decir, no se trata de créditos, es el caso de flujos de divisas con propósitos claros de participar en el sector energético nacional y que habrá que conducir su
comportamiento.

Pero lo que está claro es que alguna proporción, por pequeña que sea, será propiedad de la nación y en ese caso será necesario tener definido el destino de esos recursos.

Queda claro que los sectores prioritarios deberán ser los principales destinatarios, es el caso de Salud, Educación y Seguridad Publica, pero evidentemente es necesario contar con las definiciones al respecto. Al momento han entrado algunos capitales, se reitera que sensiblemente menos de lo previsto, pero ya están aquí.

La gran interrogante se centra en definir cuánto para cada sector, qué criterios para la asignación en términos de monto y plazo, porque si bien se tiene la identificación de los sectores prioritarios, también es cierto los requerimientos de otros destinos fundamentales como es el caso del sector agrícola.

Y este último requiere de la mayor inmediatez en su atención, porque incluso estaba prevista una Reforma Estructural denominada Reforma del Campo, que finalmente se dejó a un lado y continuó el abandono y por supuesto que requiere de la mayor inmediatez en su atención.

En relación al proceso señalado habrá que poner la máxima atención a la parte laboral y a todos aquellos esquemasque tengan que ver con la parte relativa al bienestar de la población, porque finalmente el objetivo de cualquier esquema de político económico, al margen de partidos y de ideologías, es lograr el mayor bienestar factible para el ciudadano.

A la fecha el resultado de operar las denominadas Reformas Estructurales no ha tenido esos resultados, por tanto será necesario revisarlas, por Reforma y de manera conjunta.
*estudioshacendarios.cmlm@hotmail.com