imagotipo

Horizonte económico

  • Horizonte político /Luis Álvarez Tostado

  • Oliver Hart y Bengt Holmström, los Nobel de Economía por la Teoría de los Contratos

Esta semana se dio a conocer el premio Nobel de Economía, el cual fue otorgado a los economista Oliver Hart, Inglés de 68 años de edad y que actualmente da clases y es investigador en la Universidad de Harvard, y al economista finlandés Bengt Holmström de 67 años de edad y es profesor en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

A continuación explicaremos las particularidades del Premio Nobel de Economía, para posteriormente comentar acerca de las características principales del trabajo de estos dos excepcionales economistas y finalizaremos con algunas reflexiones de la importancia de la Teoría de los Contratos.

El Premio Nobel de Economía es el único que el industrial e inventor sueco Alfred Nobel, no instituyó en su testamento, este Premio realmente se estableció en 1969 por el Banco Central de Suecia, este Banco Central es el más antiguo del mundo y de ahí su importancia, El nombre real del premio es, “Premio del Banco Central de Suecia en Ciencias Económicas en Memoria de Alfred Nobel”.

Para iniciar el análisis de la Teoría de Contratos desarrollada y fortalecida por estos economistas hay que partir de un hecho concreto, los contratos son el instrumento jurídico para llevar a cabo todas las transacciones. Todos y en todo momento tenemos que ver con contratos, el contrato que firmamos en el trabajo donde se muestran las condiciones laborales, los contratos de seguros de vida, de gastos médicos mayores, de vehículos, etc., los contratos de tarjetas de crédito, los contratos que hace el Gobierno para proveerse de insumos necesarios para realzar su actividad, los contratos de los colegios o universidades donde estudian nuestros familiares, el contrato matrimonial, podemos asegurar que todas las cosas importantes de la vida, y en particular de la economía, tienen un contrato de por medio, de aquí la relevancia de las aportaciones de estos economistas.

El Británico Oliver Hart, se especializó en la llamada Teoría de los Contratos Incompletos, bajo el principio de que los contratos “per-se” son muy difíciles y complicados para concretarse de una manera equitativa, pues lo que resultó obvio es que es prácticamente imposible que en un contrato puedan anticipar todas las posibles eventualidades, y en este sentido los contratos son forzosamente imperfectos debido a imprevistos que no pueden ser incorporados antes de la firma del contrato. Hay cosas que uno no puede anticipar y por lo tanto no entran en los contratos, por lo que por definición las relaciones contractuales hay que renegociarlas en el trayecto de la vigencia del contrato. Se centra mucho en los contratos del Gobierno en cuanto a las concesiones, por lo que estudia qué es lo que le conviene controlar al Gobierno y qué tiene que concesionar a los privados para aumentar la eficiencia económica. Llega a la conclusión por ejemplo de que el servicio de limpieza se debe de concesionar a privados, pero el servicio de administración de las cárceles es mucho mejor que el Estado lo tenga bajo su responsabilidad, no debe ser concesionado a privados. Asimismo da nuevas herramientas teóricas para estudiar qué tipo de empresas deben fusionarse, cuál es la combinación adecuada de deuda y financiamiento de capital y cuántas escuelas deben de ser públicas y cuántas privadas, entre otras aportaciones.

Por su parte, el economista Finlandés Bengt Holmström desarrolló un modelo para la relación vinculante entre un principal, por ejemplo accionistas-dueño de una empresa, y un agente-empleado, por ejemplo el administrador de la empresa, no se le puede pagar por el rendimiento de las acciones, es como pagarle por tener suerte o no, debe de existir un sueldo base y premios por eficiencia, no necesariamente relacionado con el valor de las acciones de la empresa.

Otro ejemplo es el de los seguros de gastos médicos, el asegurado cuenta con información que la compañía de seguros no necesariamente tiene, toda la información de la salud del asegurado, más aún el asegurado tiene incentivos para mentir, por lo que la aseguradora con base en un coaseguro, trata de minimizar las posibles pérdidas de tener un asegurado que asista frecuentemente al médico, pero este coaseguro no puede ser tan alto que el asegurado prefiera no comprarlo, ni tan bajo que el seguro pueda perder, se trata de que en los contratos todos ganen.

Define que un contrato óptimo es aquel que logra el equilibrio entre los riesgos y los incentivos, en otras palabras, el objetivo final de los contratos es maximizar el valor económico de las transacciones, entre más contratos más valor se genera en una economía.

Todo lo anterior que planteo de una manera sencilla, es expresado por estos economistas en grandes y complejos modelos matemáticos en donde se dan los resultados anteriormente comentados, esto es la base intelectual para desarrollar políticas contractuales teóricamente consistentes.

En relación a las reflexiones finales de este Nobel de economía, cabe resaltar que en los últimos tres años este premio se otorgó en 2014 a la Teoría de la Organización Industrial, en particular a la regulación de grandes empresas y monopolios del economista francés Jean Tirole, el año pasado lo obtuvo el escocés Angus Deaton, por sus estudios sobre el Consumo, la Pobreza y el Bienestar, y este año fue para Hart y Holmström por la Teoría de los Contratos, parece ser que ya no está de moda en la economía los temas macroeconómicos llanos, sino ahora lo importante es la microeconomía con la teoría de la organización industrial, los contratos y el bienestar. Los economistas siempre dicen aunque sea “de dientes para afuera” que la estabilización macroeconómica no sirve si no se refleja en la microeconomía, es decir; en el bolsillo de los consumidores e inversionistas y por lo tanto en su bienestar, ¡en hora buena que lo de hoy sea la microeconomía!

Ojalá esta tendencia en la teoría económica de fijarnos más en los agentes económicos y menos en las grandes variables macroeconómicas, lleve a que la política económica no olvide a los consumidores-trabajadores, a los inversionistas-las empresas que son los que al final del día generan valor y hacen crecer la economía.

 

gerardo_tostado@yahoo.com.mx

Sígueme en twitter@gerastostado