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Horizonte Económico / Carlos Loeza Manzanero

  • Carlos Loeza Manzanero

Impuestos, instrumento fundamental para el financiamiento del gasto público

Uno de los determinantes del bienestar económico y de los niveles del ingreso per cápita de una economía es la política fiscal, el tamaño del sector público, las distintas funciones del gasto público y la estructura fiscal a través de la cual se financia el sector público.

El sector público en general, que se conforma por las autoridades que dirigen, controlan y administran las instituciones del Estado, consiste en la conducción política general o ejercicio del poder del Estado. El Gobierno no es lo mismo que el Estado; el Gobierno está vinculado a éste por el elemento poder, pasa, cambia y se transforma, mientras que el Estado permanece idéntico. En ese sentido, el Gobierno es el conjunto de los órganos directores de un Estado a través del cual se expresa el poder estatal, por medio del orden jurídico. Puede ser analizado desde tres puntos de vista: según sus actores, como un conjunto de funciones o por sus instituciones.

Hoy en día el Estado, en cumplimiento de su deber, de velar por el bien común y lograr una distribución equitativa de la riqueza, debe intervenir en la economía. Esto lo hace de diversas maneras, ya sea a través del desarrollo de la política económica, desarrollando directamente alguna actividad económica por sí mismo o a través de sus empresas, o bien, regulando determinadas actividades económicas que por su importancia para las personas deben estar reguladas para evitar abusos y mejorar su funcionamiento.

Para lo anterior, el Estado se allega de recursos principalmente vía impuestos, mismos que son cobrados para que el Gobierno pueda financiar el cumplimiento de sus objetivos y desde luego que los propósitos de la política económica.

Uno de los supuestos fundamentales en que gira la política tributaria es que el Gobierno administra y canaliza los impuestos eficientemente a través del gasto público; no obstante, en caso de que esto no sucediera, se tendría de cualquier manera la necesidad de cobrar impuestos, que finalmente es la parte fundamental del financiamiento del gasto público.

En términos teóricos el instrumento se denomina curva de Laffer, pero al margen de tecnicismos lo fundamental, es contar con la capacidad de financiar con ingresos propios la proporción mayoritaria del gasto público.

Uno de los supuestos fundamentales en que gira la política tributaria es que el Gobierno administra y canaliza los impuestos eficientemente a través del gasto público; no obstante, en caso de que esto no sucediera, tendría sentido aumentar impuestos o dejar que el sector privado los invierta en la economía u otra cuestión importante a resolver, y para ello el cálculo de la curva de Laffer es
fundamental.

La curva de Laffer constituye uno de los análisis económicos más conocidos por el público general, fundamentalmente debido a la sencillez de su planteamiento y a lo intuitivo de sus resultados. En términos generales, la curva de Laffer es la relación entre el nivel de impuestos y el nivel de recaudación impositiva (ingresos fiscales) para una economía.

La importancia de la curva de Laffer radica en el hecho de que constituye un instrumento fundamental a la hora de analizar cambios en la política fiscal. Así, en primer lugar, supone un aspecto de vital importancia conocer en qué parte de la curva de Laffer se encuentra una economía, con el objeto de diseñar la política
impositiva óptima.
*estudioshacendarios.clm@hotmail.com