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Horizonte Económico / Carlos Loeza manzanero

  • Carlos Loeza Manzanero

El pasado jueves 7 de abril la Contingencia Ambiental dio lugar a un doble no circula, la gran mayoría de los ciudadanos lo aceptamos sin discusión comprendiendo que era lo mejor para todos.

Pero lo que sí es una realidad y dio lugar a que prácticamente todos cuestionáramos y seguimos cuestionando con la mayor insatisfacción es que por que la autoridad no tomó medidas oportunas o por lo menos el año pasado y tuvo que llegar un momento de emergencia para reaccionar, y además de la manera más autoritaria e ineficaz.

Autoritaria en el sentido de que aplica la medida pero de forma selectiva, viendo la paja en el ojo ajeno porque ante la ira de todos los ciudadanos que nos desenvolvemos en la Ciudad de México vimos y vemos todos los días como el transporte público es una terrible fuente de contaminación.

Nos queda claro que los metrobuses contaminan menos que los autobuses convencionales, pero lo terrible es que estos últimos con la mayor irresponsabilidad utilizan sus vehículos con las evidencias de que propiamente son chimeneas móviles y les importa un bledo.

Pero manteniendo la atención sobre los vehículos de responsabilidad pública podemos enumerar el desastre contaminante que día con díaempeora; es el caso por ejemplo, de los camiones de basura que lo que se tendría que hacer de inmediato, efectivamente es mandarlos a la basura.

Que decir de las patrullas que son también descaradamente fuentes de contaminación que empeoran día con día; que hacer por ejemplo para poder enfrentar la irresponsabilidad de  los camiones repartidores de refrescos, de cervezas y las pipas distribuidoras de gas o las que transportan agua para servicio de lavado de autos, entre otros principalmente.

Al momento de la contingencia quedaron varados cientos de camiones cargueros transportando insumos, alimentos, principalmente y tenemos claro que estos no están sujetos a verificación vehicular sin que exista explicación al respecto.

Queda claro que en los verificentros se registran actos de corrupción, que aprueban verificaciones de vehículos que no deberían de aprobar esa revisión, pero sin duda, que es una mentira que las corruptelas en verificentros sean la parte sensible de la contaminación.

Sin ser experto en la materia se puede afirmar que la parte de automóviles es la menos relevante dentro del problema, porque además como se ha señalado, otros vehículos que son sin duda de más alta contaminación, pero no se pueden cerrar los ojos a la parte más sensible y es la relativa al aspecto industrial.

La zona industrial de Vallejo basta para ilustrar que el desastre radica en manos de las autoridades, porque su negligencia se refleja en que no es factible reducir los niveles de contaminación ambiental mientras se mantenga esa zona industrial en la ciudad de México, que conlleva de inmediato a cuestionarse si se darán también actos de corrupción en esa zona tan contaminante ¿usted qué cree?

Se ha anunciado por parte de las autoridades que en algunas semanas se tomarán medidas adicionales, le llaman de alto impacto, que permitirá enfrentar la situación ambiental, la primera reflexión es si estarán contempladas medidas que incluyan a toda la flota vehicular de responsabilidad pública.
*estudioshacendarios.clm@hotmail.com