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Iglesia católica de Miami ayuda no solo a emigrantes cubanos | Miguel Hernández

  • Miguel Hernández

LA HABANA, Cuba.- “Desde el comienzo del éxodo cubano, la Arquidiócesis de Miami ha abierto sus brazos para recibir, no solo a los cubanos, sino también a inmigrantes de otros países” dijo la máxima autoridad de la Iglesia católica en esa ciudad floridana, monseñor Thomas Wenski, a preguntas de la OEM ante la actual oleada de cubanos llegados desde Centroamérica.

Recordó que la Arquidiócesis jugó un papel importantísimo con la operación ‘Pedro Pan’. Y colaborando con la agencia Migration and Refugee Services (MRS) de la conferencia de obispos norteamericanos (USCCB), dio la bienvenida a miles de cubanos, incluyendo a los que llegaron durante “Freedom Flights” (los llamados “Vuelos de la libertad”) en los años 70, a los del éxodo del Mariel, a los balseros que llegaron en los 90, hasta el día de hoy.

“Para disminuir el impacto en Miami -añadió- MRS, con un acuerdo del Gobierno de Estados Unidos, ayuda a algunos de estos recién llegados a ubicarse en otros lugares del país donde pueden conseguir empleo fácilmente”.

Wenski, que visitó Cuba por primera vez en 1996 con ayuda humanitaria, y en la última década viaja a la isla al menos dos veces al año en su apoyo a la Iglesia local, estará en la ordenación del nuevo Arzobispo de La Habana, Juan de la Caridad Rodríguez, a fines de mayo, a quien conoce desde hace años.

“Sé que tanto su discreción, como su valor y su liderazgo pastoral, serán muy importantes para la Iglesia de Cuba y para la propia Cuba. Éste es un momento crucial en la historia de este país: el gran desafío para el pueblo cubano es el poder caminar con éxito la vía estrecha entre el miedo que cede ante el mal, y la violencia que bajo la ilusión de luchar contra el mal solamente lo empeora”, afirmó.

Sigue en aumento el éxodo cubano hacia Estados Unidos. FOTO: AP

Sigue en aumento el éxodo cubano hacia Estados Unidos. FOTO: AP

Elogió igualmente al cardenal Jaime Ortega, a quien el papa Francisco aceptó su retiro por edad tras casi 35 años al frente del Arzobispado de La Habana. “La Iglesia ha sufrido mucho en las últimas décadas y el cardenal Ortega ha compartido este sufrimiento. Un aspecto de ese sufrimiento es la incomprensión de muchos fuera de Cuba que han cuestionado, y a veces juzgado, numerosas iniciativas de la Iglesia, iniciativas que estaban obstaculizadas por realidades internas y externas a la Iglesia”.

“Sin embargo, creo que el cardenal siempre actuó complaciendo al Señor y no consideró necesario ganarse la aprobación de los hombres. Los líderes siempre tienen que dirigir y no siempre sabrán de antemano cómo van a resultar las cosas”, apuntó.

Durante el tiempo en que el cardenal Ortega fue arzobispo de la Habana, “tres Papas visitaron Cuba, este hecho por sí mismo dijo algo tanto de su eficacia en conquistar más espacio para la Iglesia dentro una sociedad dirigida por un Gobierno primero ateo y luego laicista, como la confianza que cada uno de estos Papas depositaron en él”

“En los últimos 10 años, agregó, más de 200 mil cubanos se han mudado a Estados Unidos, con una mayor aceleración en el crecimiento que en las décadas anteriores. Yo creo que si bien no es unánime, la mayoría de los cubanos en Miami le dan la bienvenida al establecimiento de la relación entre Estados Unidos y Cuba. Entre ellos puede haber discrepancias en cuanto a tácticas o estrategias, pero todos quieren para “la Casa Cuba” un futuro de esperanza para todos los cubanos”.