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Impacto de las remesas familiares

  • Graciela Ortiz

El 16 de junio se celebra el Día Internacional de las Remesas Familiares, fecha que brinda una valiosa oportunidad para reflexionar sobre la tra-scendencia de este tema para la economía de las familias y la sociedad en su conjunto.

La conmemoración tiene como objetivo reconocer la contribución financiera significativa de los trabajadores migrantes al bienestar de sus familias en sus lugares de origen y al desarrollo de sus países. Fue proclamada por los 176 estados Miembros del Consejo de gobierno del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), en su 38 periodo de sesiones celebrado el 2015.

El fenómeno migratorio internacional está estrechamente vinculado a las remesas, es decir, al dinero que los migrantes envían a sus familias y/o comunidades en su país de origen. Para poner en su justa dimensión este asunto, basta señalar que mientras en 1990 se estimaban en 153 millones las personas migrantes, en 2015 habían aumentado a 244 millones a nivel global.

Nuestro país está inserto en la tendencia creciente de los flujos migratorios. Tan solo en 2015 había alrededor de 37 millones de personas de origen mexicano en Estados Unidos, de los cuales 12.2 millones eran migrantes nacidos en México.

Así, nos ubicamos entre los países con el mayor número de emigrantes en el mundo, ocupando el segundo lugar con 12.3 millones, cantidad que representa 10% de la población nacional, superado únicamente por la India con 15.6 millones.

En cuanto a la captación de remesas, México se coloca en el cuarto lugar de los 20 países receptores, solo superado por India, China y Filipinas, aunque es líder en América Latina y el Caribe con casi 38% del total.

El principal origen de nuestras remesas es Estados Unidos con más del 95% del total. En 2015 nuestro país recibió el cuarto mayor registro de remesas familiares en su historia, con 24 mil 771 millones de dólares, mientras que al cierre de 2016 se ubicaron en 26 mil 970 millones, según información del Banco de México.

Al mes de abril pasado, ascendieron a dos mil 306 millones de dólares, se trata del mayor monto para un mismo mes desde 1995, año de registro del indicador, cantidad que representó un incremento de 6.2% interanual. De esta manera, durante los primeros cuatro meses del presente año, sumaron ocho mil 946 millones, cifra que representa un 6.8% más que las recibidas en el mismo lapso del año previo.

Gracias a esta evolución positiva, las remesas familiares constituyen la segunda más importante fuente de divisas captadas por el país. Este aumento reciente se puede explicar por el periodo vacacional de Semana Santa, en donde se registra un flujo significativo de migrantes mexicanos que visitan a sus familiares en diferentes estados del país, así como a la incertidumbre generada por las políticas migratorias del gobierno estadounidense.

Para darnos una idea del alcance e impacto de estos ingresos, según el Grupo de Economistas y Asociados (GEA), 49% de las familias mexicanas tienen un pariente cercano radicando en los Estados Unidos y más de 20% de éstas recibe remesas permanentes de sus familiares, sin duda, el impacto económico y social es insoslayable.

En este contexto, es indispensable continuar apoyando los esfuerzos y derechos de los migrantes, a fin de que sus ingresos ganados con tanto esfuerzo y que son enviados a sus comunidades de origen, se transformen en proyectos productivos que incentiven el desarrollo de sus regiones.

graciela.ortiz.glez@gog.org.mx

@GOrtizGlez

graciela.ortizgonzalez