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“In Trump we trust”

  • Ramón Ojeda Mestre

Ramón Ojeda Mestre

Es inevitable que Trump gane las elecciones presidenciales en USA, por lo que es mi deber como editorialista de décadas, hacer todo lo posible porque se comprenda la conveniencia de que suceda en beneficio de México. Creo que ya las más inteligentes saben y los demás sabemos que si no nos ocupamos y preocupamos por nuestro país, los neozelandeses ni los eslovacos lo harán, de hecho, nadie más que los mexicanos, que sobrevivimos en esta tierra hermosa llena de pobreza, corrupción e injusticia, podremos afrontar el tormentoso trumpismo que nos espera durante los próximos cuatro años.

Hemos sido tan felices y nos ha ido tan bien con Barack que lo vamos a extrañar. Nos ha apoyado tanto, a nosotros como pueblo llano, y a nuestro brillante Gobierno, que no tenemos queja contra él. Muchas noches he pensado en olvidarme de la pobreza que impera en México o de mis deudas con las tarjetas o con las hipotecarias y dedicarme a consagrarle algunas odas o sonetos a él y a Michelle que tanto quiere a las mexicanas, pero la esperanza de que pronto llegue Donald nos consuela, por eso he comprado ávidamente un libro que acaba de aparecer y que se llama “Quotations from Chairman Trump” (Citas del Presidente Trump). Sí, acertó, es el libro rojo de Mao Tsé Trump, con el mismo formato de un cuarto de plana, su foto en un círculo dorado sobre el fondo carmesí y editado por mi querida Carol Pogash del NYT.

En esta obra, obligatoria para todos los que son o quieren ser parte de las miasmas gubernativas, dice el bien amado Trump acerca de Hillary Clinton: Hillary is running for a lot of reasons. One of them is because she wants to stay out of jail (Hillary se está escabullendo por un montón de razones. Una de ellas es porque quiere estar fuera de la cárcel). También dijo que ha sido la peor secretaria de Estado que han tenido los EUA en toda su historia. También le espetó hace un año: me río de Hillary cuando habla de desigualdad y de pobreza y se ha llevado ella todo ese dinero, pero yo sé donde vive y usted sabe que ellos viven fenomenalmente con nuestro dinero. “La invité” a mi boda y asistió, porque no le quedaba de otra ya que yo he colaborado con su Fundación, pero nunca imaginé que el dinero que daba lo iba a ocupar para viajar por todos lados en jets privados.

Trump es un hombre que menciona las cosas de una manera directa y clara, como lo hacen los gobernantes mexicanos, así que eso nos favorece, por ejemplo registra el libro que el inminente presidente Trump se quejó de que Hillary ha dicho muchas cosas feas de él, pero que las lee del telepronter, sin emoción, Hillary no sabe ni leer discursos, ella es muy débil respecto a los inmigrantes ilegales como es débil para muchas cosas, pero su fuerte es la corrupción, en eso sí es fuerte. Cuando le preguntaron qué notaba de nuevo en el discurso de la esposa de William Clinton dijo que lo único que cambió es su peinado. Y respecto a Mónica Lewinsky ha sido tan cáustico contra Bill que no lo reproduzco por solidaridad. Con Mónica, desde luego, que merece todo mi respeto.

Me cae tan bien Trump que quisiera que fuera mi suegro, pues Ivanka su hija, aunque no es el tipo de mujer que me atrae, yo debo pensar primero en mi país que en mi felicidad. Y así lo hago con respecto a su señora esposa que hace y dice unos discursos tan buenos y originales, la considero muy bella, simpática, inteligente y de buen corazón, que además quiere mucho a México porque ella es migrante también como nosotros que vinimos de Aztlán o del Asia milenaria.

Le tengo fe a Trump. Ya siento que lo quiero, me divierto mucho al escucharlo y ver qué bien lo maquillan y le cuidan sus gestos. Recuerden ventrudos sedentes y talámicas activas. Trump nos conviene. “In Trump we trust”.
rojedamestre@yahoo.com