imagotipo

Inclusión de voces para generar unidad

  • Marco Bernal

El pragmatismo sin objetivos claros, sin idea, solo conduce al oportunismo. En la política actual se suele conceder primacía a las acciones prácticas. Un ejemplo son las alianzas electorales o las alianzas de coyuntura. Estas alianzas buscan conseguir votos y establecerse en el gobierno como fines últimos. Se conjuntan, por oportunismo, corrientes y fuerzas políticas para conseguir puestos de representación popular, y utilizan a los partidos políticos como vehículos ocasionales para hacerse de poder.

Las alianzas electorales o coyunturales que se han formado en México tienen objetivos a corto plazo. Los acuerdos terminan al día siguiente de las elecciones y no se concretan programas y compromisos compartidos. Se generan negociaciones de última hora para disminuir votos a los posibles perdedores y aumentar el voto útil o diversificar las tendencias entre partidos de ideologías similares.

Lo más cercano a un Frente Político en la historia de nuestro país fue el Pacto por México. Este pacto impulsó un programa de gobierno y una agenda legislativa entre los principales partidos. Se lograron mayorías legislativas del 89 por ciento en el Senado y 86 por ciento en la Cámara de Diputados. En este caso fueron los legisladores quienes hicieron posibles las reformas estructurales que requería el país. Sin embargo, el pacto no llegó más allá. Al termino de la LXII Legislatura la división entre partidos se volvió a presentar.

Es indispensable cambiar de régimen, no por pragmatismo ni populismo, sino para recobrar la calidad en la política mexicana. Es necesario que la democracia mexicana sea más inclusiva para hacer frente a los retos que tiene México, nacionales e internacionales. Se deben superar muchos obstáculos para asegurar el crecimiento económico, la seguridad, el aumento de empleos y disminuir la  desigualdad social.

Se deben considerar alternativas de gobierno que favorezcan la gobernabilidad. Se deben hacer pactos para compartir la responsabilidad frente a la sociedad y las instituciones. La conformación de Gobiernos de Coalición es una opción inevitable en la medida que el voto se dispersa y la legitimidad se diluye. Razones por las que se requiere la reglamentación y obligatoriedad para conformar Gobiernos de Coalición.

Es necesario que la pluralidad de fuerzas y propuestas políticas sean escuchadas e integradas en un programa y agenda a largo plazo. Las contiendas electorales no pueden ser de “suma-cero”. Esto ha mermado el sistema político mexicano. Es tiempo para generar diálogos constructivos que restablezcan los propósitos de la política mexicana: el desarrollo de la sociedad y fortalecer el espíritu reformador en México. Es indispensable hacer a un lado la toma de decisiones basadas en intereses particulares, el pragmatismo y el oportunismo, para abrir paso a la toma de decisiones consensuadas para lograr una coalición de objetivos y metas comunes.