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Independiente dañino / Punto de Vista / Jesús Michel Narváez

  • Jesús Michel

Gracias a la reforma político-electoral del 2014, la figura de candidatos independientes cobró legalidad. A partir de ahí, en las dirigencias de los partidos políticos hicieron caso omiso de la existencia y no creyeron que en algún momento ganara ninguno de los aspirantes que cumplieron con los requisitos.

En las elecciones de 2015 se registraron 123 aspirantes y solamente 23 lograron competir. Dos ganaron diputaciones, una federal y otra local. El único que buscó una gubernatura, triunfó. Sí, Jaime Rodríguez, “El Bronco” dio la sorpresa y venció a los aspirantes del PRI y del PAN. Nuevo León se levantó como el primer estado con un gobernador sin partido.

A partir de este éxito, muchos ciudadanos decidieron que el camino del cambio estaba en los independientes. Los dirigentes partidistas que los ignoraron, voltearon la mirada y comenzaron a entender lo que el futuro les deparaba. Algunos gobernadores promovieron cambios en sus legislaciones locales para elevar los requisitos.

Que si miles de firmas, que si tantos años fuera de partidos, que sus antecedentes penales, que si los recursos mal habidos etcétera, etcétera.

“El Bronco” decidió que el tiempo trabaja a su favor y tomó el cargo como el ejemplo a seguir. Conferencias aquí y allá para decirles cómo ganar. Dejó de gobernar. Simplemente encargó a su gerente la función y él le dio vuelo a la hilacha hasta que…

Hasta que en Topo Chico se le alebrestaron los reclusos y terminaron matando a 49. ¿Cuál es el efecto de no gobernar?

¡Ser un independiente dañino para los otros independientes!

E-mail: jesusmicheldir@oem.com.mx