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Índice de Paz en México

  • José Roberto Ruíz Saldaña

  • José Roberto Ruiz Saldaña

El Instituto para la Economía y la Paz (IEP), organización independiente, apartidista y sin fines de lucro, dedicada -entre otras cosas- a proporcionar métodos para medirla y descubrir sus relaciones con las empresas y la prosperidad, ha ofrecido su “Índice de Paz en México 2016” (IPM), en el cual se contienen datos de sus principales hallazgos, las tendencias de 2011 a 2015, el valor económico de la paz en nuestro país, y más información relevante.

Este estudio es de sumo interés para darnos una idea sobre la dimensión de la crisis de seguridad y legalidad en México y ofrece elementos para una reflexión más documentada. Su apartado sobre los Estados más y menos pacíficos es ejemplo de ello.

Según el IPM, los cinco Estados más pacíficos, tomando siete indicadores (homicidios, delitos con violencia, delitos cometidos con arma de fuego, presos sin condena, financiamiento de las fuerzas policiales, crímenes de la delincuencia organizada y eficiencia del sistema judicial), son en ese orden: Hidalgo, Yucatán, Veracruz, Tlaxcala y San Luis Potosí. Sin embargo, de una revisión más detallada se desprenden algunos problemas o datos que nos deben generar cautela.

Por ejemplo, Hidalgo tiene la cuarta mayor discrepancia de información oficial, medida por la relación entre las víctimas de homicidio contadas por las autoridades y las víctimas de homicidio identificadas por un médico forense. En el caso de Veracruz se reconoce que la percepción del público pone en tela de juicio la confiabilidad de los datos que el Estado proporciona a las agencias federales; así, en 2014 Veracruz tenía la mayor discrepancia entre el número de víctimas de homicidio registradas por las autoridades y el número obtenido con los certificados de defunción, o bien 80 por ciento de los veracruzanos manifiestan sentirse inseguros en su Estado, cuando en el menos pacífico, Guerrero, es un 87 por ciento.

Por su parte, Tlaxcala enfrenta el crecimiento de la tasa de delitos cometidos con armas de fuego con un aumento de 68 por ciento en 2015, en comparación con 2011. Sobre San Luis Potosí se reconoce que ha habido aumento en temas relacionados con la producción, transporte, tráfico, comercio, suministro o posesión de drogas, lo cual puede ser un indicador fundamental del resurgimiento de la actividad de los cárteles.

En cuanto a los Estados menos pacíficos, en ese orden, son Guerrero, Sinaloa, Morelos, Baja California y Baja California Sur. En 2015, Guerrero tuvo la tasa más alta de homicidio en el país: 54.5 por cada cien mil habitantes. Sinaloa tiene la segunda tasa más alta de homicidio y de delitos cometidos con arma de fuego. Morelos ha estado desde 2008 entre los 10 Estados menos pacíficos. Baja California ha avanzado poco en su nivel de paz desde 2011 y Baja California Sur registró el mayor deterioro en los últimos cinco años, la tasa de homicidios se duplicó de 2014 a 2015 y la tasa de delitos cometidos con armas de fuego aumentó siete veces.

Sin duda, aunque el IPM reconoce que la violencia ha disminuido desde 2011, nos encontramos en niveles aún graves, como también ahí se sostiene.Urge profundizar en las estrategias que dan resultados y cambiar las que no los han generado, todo ello en un marco de respeto a los derechos humanos.

Consejero electoral del INE

@Jose_Roberto77

joseroberto.ruiz@ine.mx