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Indiferencia / Punto de Vista / Jesús Michel Narváez

  • Jesús Michel

Resulta de lo más extraño que en la Procuraduría General de la República, específicamente en la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) no “tengan conocimiento oficial” de la decisión tomada por la jueza federal Rosa María Cervantes Mejía, de negar la orden de aprehensión en contra de Arturo Escobar y Vega.

Todo mundo lo sabe. E incluso el imputado ya anunció la demanda por el daño moral presuntamente sufrido por la “falsa” acusación formulada por el fiscal  Santiago Nieto Castillo, quien de acuerdo con las palabras de la titular de la PGR, Arely Gómez, actúa con “autonomía técnica”.

Aquí sí se aplica la ley en toda su acepción: el trámite es que el Juzgado 11 informe de la decisión tomada por la jueza y cuando se tenga el documento y éste se encuentre sellado con el clásico “recibido”, comenzará a ser oficial la determinación de la juzgadora.

¿Se puede ignorar lo que todo mundo conoce y que ha sido difundido en los medios de comunicación? No se trata de una filtración, como fue el caso de la solicitud de orden de aprehensión en contra del en ese momento subsecretario de Gobernación, sino de un hecho consumado.

Hay necesidad de encontrar la congruencia entre lo que actúa y dice la institución. El fiscal insistió hasta el cansancio en la culpabilidad de Escobar. Negó haber violentado norma alguna. Y quizá la razón le asista. En donde no la tiene es en los elementos de prueba aportados en la averiguación previa.

¿De verdad la PGR no se da por enterada del asunto?..
¡Pamplinas!