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Inseguridad y corrupción, pendientes legislativos

  • Jorge Galicia

Cuando vemos estudios, análisis, investigaciones y encuestas de opinión que señalan que entre los problemas el número uno del país son la corrupción e inseguridad, e incluso organismos internacionales señalan a México como “entre los más violentos” y “de los más corruptos”, muchos nos preguntamos qué falta por hacer para acabar con esos cánceres que socialmente nos afectan.

“Hay que hacer leyes más severas” opinan algunos. Tal vez sí, pero cuando vemos que el andamiaje legal vigente, que pretende abatir esta problemática, camina a paso de tortuga en su implementación o que algunas propuestas “duermen el sueño de los justos” en Comisiones legislativas y que las bancadas parlamentarias no se ponen de acuerdo por diferendos de tipo político y partidistas, es donde nos damos cuenta que el interés del Legislativo es diferente a los intereses de la Nación.

En los próximos días se vence el plazo para que, conforme a lo establecido en el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), el Senado de la República apruebe las figuras de fiscal Anticorrupción y magistrados especializados en la materia y es la hora en que no hay acuerdos para la designación de estos faltantes para la operación total del SNA. Sin dejar de observar que, por mandato constitucional, los estados tuvieron un año para armonizar sus leyes locales y acatar dichas disposiciones, además de crear sus propios sistemas, pero las Legislaturas locales también fallaron y las que han cumplido no lo han hecho al 100%.

En cuanto a la seguridad del país, hay propuestas de leyes que pretenden reforzar la operación de las Policías locales del país, como la actuación de las Fuerzas Armadas. Mando Único Policial, lleva por nombre una de las iniciativas y otras versan sobre seguridad interna, una y otras, siguen detenidas por visiones encontradas entre diputados de las fuerzas políticas que integran la LXIII Legislatura del Congreso de la Unión.

También está detenido el análisis y discusión de propuestas en el sentido de endurecer las penas contra las personas que sean detenidas por el robo a los ductos energéticos de Pemex, tema que se conoce como robo de los Huachicoleros. El asunto ha tenido gran impacto en las finanzas públicas, pero eso al parecer tampoco es de importancia para el Legislativo, y eso de hacer llamados a comparecer a funcionarios de PGR y Pemex para que expliquen lo que sucede al respecto, nos parece una pérdida de tiempo en tanto no se legisle al respecto.

Ahora bien, cuando hablamos de diferencias entre bancadas, es de suponerse que tienen visiones diferentes de cómo abordar las diferentes iniciativas, lo cual es válido en un Parlamento y al final lo que cuentan son los consensos logrados como parte de su trabajo, pero lo más lamentable en estos temas es que son las cuestiones postelectorales las que están deteniendo el avance de proyectos legislativos que requiere el país.

De seguir así las cosas, es probable que temas como la corrupción y la inseguridad hagan reflexionar a los votantes en las próximas elecciones, donde lo más probable es que por esas actitudes de omisión y retraso legislativo no vuelvan a votar por ellos. Que conste.
jorgelgalicia@yahoo.com.mx