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¡Intuición / Snob / Óscar Valdemar

  • Snob: Oscar Valdemar

La intuición es uno de los conceptos más ambiguos, pero al mismo tiempo antiguos de toda la historia de la humanidad. Le han llamado de distintos nombres en diferentes culturas y ha acompañado a diversos líderes y grandes historias mundiales. Los seres humanos siempre hemos solicitado de apoyo de gurús cuya sensibilidad o conexión con un campo de conocimiento amplio les ayuden a interpretar esos mensajes que llegan desde el interior. Es como una pequeña voz paradójicamente sin voz que dicta mensajes que muchas veces carecen de un sustento razonable. Si buscamos en diversos sitios, y elaboramos una definición más o menos homologada encontraremos que la intuición es la habilidad para conocer, comprender o percibir algo de manera clara e inmediata, sin la intervención de la razón. ¿Sin intervención de la razón? ¿Pero si somos razón? Somos seres dotados con una mente liderada por la razón…eso es lo que creíamos. Cada día hay más descubrimientos al respecto de la gran diferencia que existe entre el procesamiento mental, o bien dicho, nuestra mente, y lo que somos verdaderamente. Cada día más gente apela a una verdad que por mucho tiempo permaneció en una sombra denominada mística y clasificada muchas veces como ocultista, o en casos peores, brujería o herejía. Pero definamos también a la razón, si usamos un buscador de internet como Google y tecleamos rápidamente “razón”, ipso facto nos desplegará en primer lugar el concepto publicado por la biblioteca virtual más grande del mundo, me refiero a Wikipedia. Entonces encontramos que en dicho website creado por la comunidad, la razón es la facultad del ser humano de identificar conceptos, cuestionarlos, hallar coherencia o contradicción entre ellos; y así, inducir o deducir otros conceptos distintos de los que ya conoce. La razón, más que descubrir certezas, tiene la capacidad de establecer o descartar nuevos conceptos concluyentes o conclusiones, en función de su coherencia con respecto de otros conceptos de partida o premisas. Entonces, la razón requiere de conceptos, experiencias y conocimientos previos para poder descifrar, se trata de alguna forma, de un reflejo de información previamente expuesta y absorbida por la mente y cuya luz conecta nuevamente y sincroniza cuando se expone otra vez ante dicho concepto. ¿Pero qué sucede cuando jamás hemos estado expuestos a un concepto o conocimiento y sin embargo hay información que conecta y nos envía mensajes que muchas veces padecemos en descifrar? Sobre todo porque no se trata de mensajes en un lenguaje regular, es decir, no es que nos aparezca una carta física alertarnos de tal o cual cosa ni tampoco de una manta desplegada frente a nuestra casa con correspondencia a nosotros en especial. No, la intuición es algo diferente, con una lectura diferente, totalmente separada de la mente, puesto que la intuición es una conexión más profunda y que por ende, la superficialidad donde se encuentra nuestra mente en muchos casos no comprende, en otros tantos, tacha enseguida de demencia o de cualquier otra cosa, paranoia incluso. ¡Ah cuantos casos he conocido del típico “lo sabía pero no hice caso”! A mí me ha sucedido, por supuesto, y han sido grandes lecciones de vida. La intuición es algo muy fuerte, que subsiste de manera natural creamos o no en ella. En algunos caso, sucede que el ser humano ha desarrollado otros sistemas para interpretarla, tal como las mancias. Es muy común, sobre todo en México y otros países latinos ver la fuerte existencia de lectores de todo, del café, las cartas, el tarot, el cigarro, la mano, los pies, las uñas, bueno…las uñas no, exageré. Pero no me dejará mentir que todos, por más escépticos que seamos, en algún momento en el que cruzamos por una dificultad y viene alguien y nos dice “conozco a una tarotista buenérrima que te puede decir que pasó o va a pasar” ¡Pum! Vamos sin dudarlo. En todo caso, estas personas, llamémoslas “videntes” son efectivamente seres que han elegido prestar atención y por ende sensibilizar más los sentidos para interpretar la energía que en cada persona se manifiesta latentemente como intuición pero que en la gran mayoría de los casos negamos escuchar ¡Claro! No es que esas personas accedan a un portal al cual cada persona no pueda entrar, sucede que, generalmente no queremos escuchar esa sensación interna que nos dicta sin necesidad de palabras información destacada sobre nuestra vida. Entonces, tenemos por ahí una “cosquillita”, un no sé qué que qué sé yo que nos da respuesta a cosas que nos inquietan pero como no le entendemos entonces ignoramos, en el mejor de los casos, acudimos con algún gurú a que nos ayude a descifrar el mensaje. El problema con ello, es que no todos son gurús y no todos están en unidad, es decir, sólo buscan el beneficio económico que le representa la visita de los “pacientes”. Entonces surge la dependencia, aquellas personas que van religiosamente a ver a la tarotista o que compran las revistas del corazón sólo para leer los horóscopos, también las que dejan todo lo que están haciendo, hasta que se les queme la comida cuando sale la vidente en la televisión y está a punto de dar las premoniciones para su signo zodiacal. Esa es la forma básica en la que ignoramos nuestra intuición. Pero la conexión perdura, es tan natural como nuestra respiración y tan fiel como los latidos de nuestro corazón. Cuando elegimos escucharla, es cuando comenzamos a movernos de una manera diferente en este mundo, cuando comenzamos a comprender que existe verdaderamente una fuerza más grande que mueve las cosas, que está ahí guiándonos aunque no hable el mismo idioma que nuestra mente. Una manera muy básica en la que nuestra intuición nos responde es a través de emociones, cuando pensamos en tal o cual cosa y si ello nos da un sentimiento negativo, cualquiera que sea: asco, tristeza, enojo; quiere decir que la respuesta es negativa, por más hermoso que sea el planteamiento. Conozco casos de gente que ha dejado ir cosas aparentemente espectaculares solo por el simple hecho de un malestar que descifraron como mensaje intuitivo y posteriormente descubrieron que se trató de una verdadera bendición dicha decisión pues lo contrario hubiera acarreado fuertes desgracias. Le recomiendo mucho no dejar en el tintero este tema de aprender a escuchar más su intuición, en lo personal agradezco sobremanera a mi ahora gran amiga Edith Maldonado quien me enseñó pacientemente al respecto, ella es una gran gurú, que guía a muchas personas a ese espacio interior sin hacerlas dependientes de ninguna mancia. Sus cursos están disponibles en www.vittaluz.com Créame que el desarrollo consciente de la intuición no tiene que ver con chamanismo o solo para saber si su esposo o esposa le engaña, eso es primitivo. La intuición está presente en todo momento y nos ayuda a elegir mejor en todas las áreas de nuestra vida, en la profesional sobre todo, como ha sido mi caso, donde tal y como describe Oprah Winfrey en una entrevista realizada por la universidad de Stanford, elegimos nuestros movimientos personales y profesionales con base en el sentido de esa voz interior que nos ha dictado cuando luchar y cuándo callar, agradecer y movernos hacia otros horizontes. Si quiere escuchar la entrevista completa de Oprah, le recomiendo buscarla en Youtube con el título “Oprah Winfrey on Career, Life and Leadership” ¡Le encantará! Estoy seguro.