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Irène Némirovsky y Suite francesa | Profesión escritora | Andrea Balanzario

  • Profesión escritora: Andrea Balanzario

Irma Irina Némirovsky nació en Kiev en 1903. Recibió una educación exquisita, aunque tuvo una infancia infeliz y solitaria; luego de escapar de la revolución bolchevique, su familia se estableció en París en 1919, donde Irma Irina se convierte en Irène; obtuvo la licenciatura de Letras en La Sorbona, titulada con Mención Honorífica. En 1929 envió su primera novela, “David Golder” a la editorial Grasset, dando así inicio a una brillante carrera literaria que la consagraría como una de las escritoras de mayor prestigio de Francia, pero la Segunda Guerra Mundial marcaría trágicamente su destino. Deportada a Auschwitz, donde sería asesinada igual que su marido, Michel Epstein. Justo antes de su muerte, a los 41 años, dejó a sus dos hijas una maleta que ellas conservaron durante 60 años, en ella se encontraba un manuscrito escrito en letra minúscula y apelmazada, que para ser leída y luego transcrita, debieron usar una lupa, es la gran novela “Suite francesa”, cuya publicación en 2004 desencadenó un fenómeno editorial y cultural sin precedentes: la novela se tradujo a 39 lenguas, obtuvo numerosos premios —entre ellos el Premio Renaudot, otorgado por primera vez a un autor fallecido— y fue uno de los libros más leídos en casi todos los países donde se publicó, con más de un millón de ejemplares vendidos en todo el mundo, “David Golder”, “Suite francesa” y “Los bienes de este mundo” están disponibles en México, más otras novelas de Némirovsky con el sello Salamandra.

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– Con solo 26 años

Publicó “David Golder”, acogida por la crítica como una obra maestra y, más tarde, adaptada al cine y al teatro. En el comienzo de una carrera literaria que situaría a Némirovsky entre los más grandes escritores franceses del siglo XX, tomando como modelo la figura de sus padres, arquetipos de los ricos hechos a sí mismos, más una esposa egocéntrica y despilfarradora, Némirovsky despliega su aguda percepción psicológica en la descripción del mundo de los grandes negocios, territorio de personajes sin escrúpulos en el que la voracidad de los hombres es tan grande como la precariedad de sus fortunas. “David Golder” es un banquero caído en desgracia tras una grave crisis cardiaca sufrida en un casino de la Costa Azul, las acciones de sus empresas se desploman.

-“Suite francesa”

El descubrimiento de un manuscrito perdido de Irene Némirovsky causó una auténtica conmoción en el mundo editorial francés y europeo. Novela excepcional escrita en condiciones excepcionales, las 480 páginas de “Suite francesa” retratan con maestría una época fundamental de la Europa del siglo XX. De un claro componente autobiográfico, “Suite francesa” inicia en París los días previos a la invasión alemana en un clima de incertidumbre e incredulidad. Enseguida, tras las primeras bombas, miles de familias se lanzan a las carreteras en coche, en bicicleta o a pie. Némirovsky dibuja con precisión las escenas, unas conmovedoras y otras grotescas, que se suceden en el camino: ricos burgueses angustiados, amantes abandonadas, ancianos olvidados en el viaje, los bombardeos sobre la población indefensa, las artimañas para conseguir agua, comida y gasolina. Gracias a las hijas de la escritora, Denise (en la fotografía con el retrato de Irene)  y Elizabeth, la novela fue publicada apenas en 2004.

– Los bienes de este mundo

Irène Némirovsky es reconocida por “Suite francesa”, pero publicó quince títulos en vida y cuatro de manera póstuma. Los bienes de este mundo fue publicada por entregas en el semanario “Gringoire” entre abril y junio de 1941 bajo el epígrafe “Obra inédita de una mujer joven” para eludir la prohibición de trabajar que el Gobierno de Vichy imponía a los judíos, esta novela se editaría en 1947, cinco años después del asesinato de su autora en Auschwitz. La profunda discordancia entre la indiferente placidez de la vida burguesa y el dramático devenir de los acontecimientos —que sería el leitmotiv de su siguiente y última obra, la excepcional “Suite francesa”—, es el hilo conductor del que Némirovsky se sirve para narrar las vicisitudes de una familia burguesa del norte de Francia sobre el trasfondo de un período especialmente convulso de la historia europea que culmina con el desmoronamiento del orden social que siguió a la ocupación alemana. Hijo de los propietarios de una importante fábrica de papel desde hace generaciones, el joven Pierre Hardelot contraviene los deseos de sus padres renunciando a su compromiso de boda con Simone, la rica heredera que han escogido para él. Para mayor escarnio, Pierre se ha enamorado de Agnès, que no tiene dote y pertenece a una familia de la pequeña burguesía de reciente arraigo en el pueblo. Así, por medio de la rebelde actitud de Pierre y la decadencia de los Hardelot, Némirovsky ha escrito una persuasiva historia de amor, dulce y amarga por igual, en la que acompaña a los personajes con una mirada inclemente, aunque siempre teñida de afecto y comprensión.

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