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Italia, al máximo de su alerta antiterrorismo / Jorge Sandoval, Corresponsal

  • Jorge Sandoval

 

CIUDAD DEL VATICANO. (OEM-Informex).- El infierno de la capital de Europa indujo también a las autoridades italianas a elevar al máximo nivel la alerta antiterrorismo en el territorio nacional y alrededor del Vaticano, que se dispone a festejar los ritos de la Semana Santa y cuya celebración no prevé por ahora ningún cambio. Los atentados de Bruselas, en el aeropuerto y una estación del Metro a dos pasos de las instituciones de la Unión Europea (UE) causaron comprensible conmoción en Italia y en el Estado apostólico, donde el papa Francisco condenó sin ambages esta nueva “ciega violencia”.

En un telegrama enviado al arzobispo de Bruselas, monseñor Jozef De Kesel, por el secretario de Estado de la Santa Sede, cardenal Pietro Parolin, el Pontífice manifestó su “dolor por los atentados que afectaron a numerosas personas”, y confía “a las víctimas a la misericordia de Dios”.

Tras expresar su “profunda cercanía” a los familiares de las víctimas, así como a “todas las personas que contribuyen a los socorros”, Francisco pidió “al Señor que les conceda el necesario consuelo” y al mismo tiempo condenó una vez más “la violencia ciega que engendra tantos sufrimientos”, implorando a Dios “el don de la paz”.

Por su parte, el obispo auxiliar de Bruselas, monseñor Jean Kockerois, afirmó que con los atentados de Bruselas “el Viernes Santo se adelantó de tres días”.

Cabe señalar que una comprensible preocupación se respira dentro y alrededor del Vaticano, indicado por los servicios secretos italianos como un “objetivo privilegiado” para el terrorismo islámico. La vigilancia ha sido incrementada aún más, también porque ya a partir de mañana jueves será escenario de los ritos de la Semana Mayor.

El ministro del Interior italiano, Angelino Alfano, anunció a su vez que de la misma manera han sido reforzadas las ya elevadas medidas de seguridad, así como el intercambio de información antiterrorismo con los demás países de la UE.

Sin embargo, no obstante la aumentada alerta, el vocero de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, declaró que no está previsto ningún cambio en las celebraciones de los próximos días en el Vaticano, que deberían reunir a miles y miles de fieles procedentes de varias partes del mundo.

Inmediata en Italia, en medio de la conmoción general, fue la reacción de condena por los atentados y de solidaridad hacia Bélgica por parte del presidente de la República, Sergio Mattarella, de las instituciones y de todas las fuerzas políticas. En varias ciudades se registraron manifestaciones de solidaridad, mientras que el jefe del Gobierno, Matteo Renzi, relevando la gravedad del momento, dijo sin embargo que “en estos momentos debemos mantener la calma y no ser impulsivos”, subrayando significativamente que “es inútil que se cierren las fronteras porque los terroristas ya están dentro de nuestras ciudades…”.