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Javier Marin: Escultura que comunica y conmueve | Sonidos del alma | Francisco José Bernal

  • Sonidos del alma: Francisco José Bernal

Del barro surgió el hombre y se hizo realidad humana con el soplo divino.

La obra divinamente escultórica de Javier Marín, surge del barro e ilumina el universo del arte (FJB).

La voz de Javier Marín

Mi interés no está en reproducir, sino en dar forma a una convulsión interna o a una meditación profunda que cuaja entre mis manos.

“Escribir sobre su obra es una bella y arriesgada aventura, para no caer en un mar de palabras fatuas e inútiles. Numerosos escritores y críticos de arte famosos quedan en aproximaciones frente a los personajes petrificados en los que se intuye el valor del sufrimiento.

“La desigualdad extrema motivo de la insatisfacción de la Humanidad es evidente. Hoy estamos más que nunca cercanos, con el desarrollo de los medio de comunicación. Ante ese panorama mis emociones se convierten en esculturas. Todo mundo compartimos los mismos sentimientos, los mismos dolores, las mismas alegrías, no hablo de nada que le sea ajeno a cualquiera de nosotros.”

“Yo creo que si no hiciera lo que hago, estaría en un manicomio. Cuando miro la cantidad de obra que he producido, pienso qué pasaría si todo eso se hubiera quedado dentro de mí”.

Su Obra

Justamente indescriptible: podemos explicar sus maravillosas técnicas, pero no sobre su excelente belleza convulsiva en cada escultura que nos sumerge en el silencio de la admiración, cuando las palabras son obvias. El genio de este escultor magistral, no es comparable con nadie, porque es único. Creador de una obra que por su belleza asombra, por su dramatismo impacta y por si expresión comunica y conmueve. Cuerpos monumentales por su composición y estatura; rostros que no hablan pero  transmiten lo que existe en ellos.

Como necesidad íntima del autor, exalta la sensualidad partiendo de la figura humana, símbolo de la vida, del amor y de la eterna confrontación.

Relato

Hace unos meses, acudiendo al estudio del escultor Javier Marín, para una entrevista, después de realizarla permanecimos recorriendo su estudio, un gran salón a modo de galería. Observamos en fila enormes esculturas al desnudo y rostros de gran formato, nos rodeaba el silencio, la soledad y el frío cuando iniciaba la noche.

Para comprender desde qué mundo nos miran esos seres esculpidos por Marín, es necesario permanecer frente a ellos e interpretar emocionalmente la voz de su expresión, sus gritos de dolor y advertencias ante nuestro mundo siniestro, complejo y contradictorio en donde la gente se está destruyendo.

Abriendo el libro de su vida

Uruapan,  Michoacán le vio nacer. Las callejuelas de ese bellísimo lugar le vio crecer; un niño sensible a la belleza de las aves, de las montañas, lagos y amaneceres. Años después, destacado alumno egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con la licenciatura en Artes Visuales. En un principio desarrolla su creatividad y particular expresión en la pintura y el grabado, y más tarde en la escultura. Su obra llama la atención y es así como el éxito y la demanda son la respuesta.

Ha realizado numerosas obras admirada en más de 30 países, su primera exposición fue en el año de 1983. Un artista con numerosos premios y reconocimientos.

Entre otras de sus magistrales esculturas, mostradas al mundo, recordamos:

-Mujer Varillas, 2007, Pietrasanta, Italia.

-Caballos I,II,III, 2008, Bruselas Bélgica.

-Cabeza Vainilla, 2007, Bruselas Bélgica.

Chalchihuites,2007, La Haya, Holanda.

– Su actual exposición

“Javier Marín Terra, la materia como idea”.

Magistral muestra en el monumental en el Palacio de Cultura Banamex, allá por las calles de Madero en el Centro Histórico de la Ciudad de México.

“La exposición invita al espectador a aproximarse a ellas como la evidencia material de cinco referentes conceptuales:

El accidente y la deconstrucción de las formas. El trabajo colectivo de diferentes voluntades. La intervención como gesto de libertad. La intervención como cambio de destino y La transgresión”.

– Epílogo

Hoy Javier Marín, un genio del siglo XXI, sencillo y humano con presencia en los cinco continentes del mundo. Innovador del arte escultórico inspirado en lo esencial de su alma que corre hasta sus manos para desenterrar vidas que salen a través de Él para expresarse.

Crear belleza es acercarse a Dios. (FJB)

FOTOS: FEDERICO XOLOCOTZI

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