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Mensaje con ocasión del Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz | Ban Ki-Moon

  • Ban Ki-moon

El deporte es un instrumento único y poderoso para la promoción de la dignidad y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana. Es una fuerza impulsora del cambio social positivo. Esa es la razón por la que algunos de los más grandes deportistas se han dedicado, y siguen dedicándose, a ayudar a las Naciones Unidas a concienciar sobre cuestiones importantes, como el hambre, el VIH-SIDA, la igualdad de género y la gestión ambiental.

Este año, el mundo ha comenzado a encarar un nuevo e importante reto: aplicar la visionaria Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Los Estados Miembros de las Naciones Unidas han aprobado 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible universales para construir un futuro de paz, justicia, dignidad y oportunidades para todos. Juntos, esos objetivos proporcionan un conjunto de prioridades integradas e indivisibles para las personas, el planeta, la prosperidad, las alianzas y la paz.

Para alcanzar esos objetivos mundiales debemos hacer partícipes en ello a todos los sectores de la sociedad, en todas partes. El deporte tiene una función esencial que desempeñar. El deporte promueve la salud y el bienestar. Fomenta la tolerancia, la comprensión mutua y la paz. Contribuye a la inclusión social y la igualdad. Empodera a las mujeres y las niñas y las personas con discapacidad. Es parte esencial de la calidad de la enseñanza en las escuelas. Faculta, inspira y une.

En este tercer Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz, insto a los gobiernos, las organizaciones, las empresas y todos los agentes de la sociedad a aprovechar los valores y el poder del deporte para apoyar la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Si trabajamos -y nos recreamos- juntos, podemos crear el futuro que queremos.

/arm