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Josefina Aldecoa, historia de una maestra

  • Profesión escritora: Andrea Balanzario

Las dos grandes pasiones de Josefina Aldecoa fueron la enseñanza y la literatura al grado de separar meses del año para ambas actividades en exclusiva. Los meses escolares para la pedagogía y las vacaciones para escribir. Organizaba el tiempo para enfocarse con entrega al tipo de escuela que ella misma imaginó para sus hija, un espacio libre de opresiones religiosas, algo difícil de encontrar en las instituciones educativas de hace 60 años en una España convulsa por la guerra civil.

Criada entre rígidos moldes educativos Josefina Aldecoa pensó para su hija, entonces una niña, Susana Aldecoa, un centro escolar abierto al debate y la disensión, a la cultura y las influencias extranjeras, fueran éstas americanas o europeas, comprobadas o recién pensadas. El Colegio Estilo— su colegio—una de sus grandes obras, fue pensado como ella fue siempre, libre. Josefina Aldecoa nació el 8 de marzo de 1926 en La Robla, León, en el seno de una familia de maestros —su madre y su abuela eran maestras que participaban de la ideología del Instituto Libre de Enseñanza, institución que nació a finales del siglo XIX con idea de renovar la educación en España— y vivió en León, donde formó parte de un grupo literario que produjo la revista de poesía Espadaña. Josefina Aldecoa escribió y publicó 24 títulos, de ellos hoy, en pleno inicio de ciclo escolar, te recomiendo tres libros que integran una trilogía:
HISTORIA DE UNA MAESTRA

Es un relato en el que la protagonista rememora con serena lucidez la historia de su vida. Entregada a una profesión que la lleva de pueblo en pueblo, en condiciones casi siempre miserables, Gabriela vive su historia personal sobre el telón de fondo de un período decisivo en la historia de España: desde los años veinte hasta el comienzo de la guerra civil. El advenimiento de la República, con sus promesas de grandes cambios y su exaltación del papel de los maestros en la transformación de la sociedad española; la lucha contra la ignorancia y el caciquismo; la revolución de Octubre vivida en un pueblo minero: la violencia y el brutal desgarramiento familiar; la nostalgia recurrente de la única aventura de su vida, su primera escuela en Guinea. . . Todo ello va conformando la vida de una mujer testigo y protagonista de unos hechos que explican en gran parte los sucesos que vinieron después.
MUJERES DE NEGRO

Gabriela y Juana, madre e hija, viven los años de la guerra civil en una ciudad castellana cuyo ambiente les resulta incómodo y asfixiante. Gabriela se ha quedado viuda, su marido ha sido fusilado por sus ideas republicanas y subsiste dando clases en la escuela privada, ya que no tiene acceso a la pública debido a sus ideas políticas, hasta que decide aceptar la proposición de matrimonio que le hace Octavio, un misterioso millonario mexicano que se llevará a madre e hija a su hacienda de Puebla. Allí, lejos del núcleo de exiliados españoles, va transcurriendo la vida de ambas mujeres. Sobre un fondo de sucesos históricos, evocados a la luz nostálgica de la memoria y del desgarro del exilio, asistimos a la intensa relación de Gabriela y Juana, al amor de la hija por su madre, oscilante entre la dependencia y la rebeldía. Juana evoluciona hacia un mundo de deseos y proyectos que choca con la hermética personalidad de la madre, austera y enlutada, marcada por la mística del deber y un puritanismo laico de raíces castellanas. Juana, que rechaza por instinto el pesimismo vital de las mujeres de negro que han habitado su vida, después de varios años de exilio decide regresar al Madrid de la posguerra y se integra a una universidad que ensaya sus primeros conatos de rebeldía.
LA FUERZA DEL DESTINO

A la muerte de Franco, Gabriela, la protagonista regresa a España desde México cumpliendo su vieja promesa de exiliada. En Madrid, donde reside su hija, ya con su vida hecha, Gabriela emprende, en la soledad de una casa en las afueras, una nueva etapa de su existencia. Entre la rememoración del pasado y la observación lúcida y entristecida del presente, transcurren sus días, iluminados sólo por la cercana presencia de su hija y las visitas de su nieto, a quien le une una relación llena de ternura y esperanza. La permanente incursión en los recuerdos desvela aspectos inéditos de la personalidad de Gabriela, sus contradicciones y sus deseos incumplidos, sus dudas y sus seguridades. Es un soliloquio constante que plantea preguntas de difícil respuesta. Por ejemplo: ¿acaso el destino, el azar, condicio­nan el rumbo de nuestra vida? Gabriela no lo cree así: “El destino es el carácter”, asegura citando a un clásico. Tercera y última parte de la trilogía iniciada con Historia de una maestra y continuada con Mujeres de negro, por las páginas de estos tres libros, de lectura independiente, discurre casi un siglo de la historia de España. Una reflexión sobre la vejez y la soledad y la conciencia del inútil esfuerzo de vivir, nos dan la clave de esta inolvidable novela. La trilogía tiene el sello Anagrama, los tres se consiguen en tu librería más cercana.