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Juego de Palabras

  • Gilberto Destrabau

  • Gilberto D Estrabau
  • El médico de las locas (*)

 

En una comparecencia de rutina sobre el Cuarto Informe de Gobierno del secretario de Desarrollo Social, Luis Enrique Miranda, lo más interesante políticamente es que el funcionario se comprometió a no visitar los Estados de México, Coahuila y Nayarit hasta que pasen las elecciones de junio del año próximo y, lo más divertido, que en un intercambio de expresiones ácidas, Miranda le dijo loca a la diputada de Morena, Araceli Damián.

No textualmente, por supuesto. La expresión que utilizó fue: “Y sí me falta estudiar. Desgraciadamente no estudié siquiatría para entenderla a usted”.

El exabrupto de Miranda no fue sin causa. Damián le había estado diciendo que no había hecho bien su trabajo y que tenía que ponerse a estudiar porque no tiene claro los conceptos.

Pero finalmente la sangre no llegó al río. Cuando terminó la comparecencia ante las Comisiones Unidas de Desarrollo Social y de Fomento Cooperativo y Economía Social de la Cámara de Diputados, el secretario Miranda se disculpó con la diputada Araceli Damián y todos siguen tan cuates.
HACIENDA Y BANXICO LE DAN BIS AL CIRCO DE INEGI Y CONEVAL

La Revolución Francesa inventó la libertad, decía Wilde, y yo añado que inventó algo quizá más útil: el metro. Y digo que más útil porque diariamente necesitamos andar midiendo cosas, y la libertad -la escasa que tenemos- la usamos raramente. En fin.

El metro comenzó su vida como la diezmillonésima parte del cuadrante del meridiano terrestre, y tal longitud se marcó en una barra de platino e iridio que aún se guarda, como curiosidad, en el Museo de Pesos y Medidas en Sevrés. Porque su actual definición es “la distancia recorrida por la luz en el vacío durante 1/299 792 458 segundo”, y en eso si ya están de acuerdo en todo el mundo.

Una medida, o medidas, así de exactas y consensadas necesita la Administración Pública mexicana, porque ya a cada rato, instituciones y funcionarios se están agarrando del chongo cuando compiten en informar sobre magnitudes sociales y económicas que son de extrema importancia para el buen Gobierno del país, y para cumplir con su deber de mantener informados a los ciudadanos de lo que les afecta, que es todo. Todavía se recuerda con regocijo, el enfrentamiento entre el Coneval (Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social) y el Inegi (Instituto Nacional de Geografía y Estadística) cuando el primero denunció al segundo por estar utilizando métodos amañados para demostrar que la pobreza había disminuido, cuando la realidad era todo lo contrario.

Ahora son Hacienda y el Banco de México quienes han trabado cuernos respecto a los pronósticos del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) durante 2016 y 2017. La bola de cristal en Palacio sostiene que este año creceremos entre 2 y 2.6 por ciento y también dejó sin cambio la proyección de 2017 de entre 2 y 3 por ciento. Banxico bajó la previsión para 2016 a entre 1.8 y 2.3 por ciento, y para 2017 entre 1.5 y 2.5 por ciento.

Lo que sigue es un volado. Un valemadrismo inadmisible en este caso.

Buenos días. Buena suerte.

juegodepalabras1@yahoo.com

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(*) “El médico de las locas” es una novela del francés Javier de Montepin, escrita a finales del siglo 19.