imagotipo

Juego de Palabras

  • Gilberto Destrabau

  • Gilberto D’ Estrabau
  • La vida, cada día más baja

Las cosas no están llegando al extremo descrito por José Alfredo Jiménez, quien puso la vara muy baja-aunque hay que entender que él se refería solo a León, Guanajuato–pero la vida en México está descendiendo como un ganso congelado amarrado a un yunque y dejado caer desde la azotea de cualquiera de los rascacielos de Reforma. Y lo dice el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, que ya sabemos cómo se las gasta (las nóminas, las bonificaciones, las propinas de un Gobierno agradecido). Si descontamos su creativo optimismo, las cifras deben ser mucho más aterradoras, con todo y que Aguascalientes las pone ya en 7.9 por ciento, de un total posible de 100, suponemos.

Ese es el medidor de bienestar de la población urbana mexicana mayor de 18 años, que comprende tres aspectos: satisfacción con la vida en general; fortaleza anímica y sentido de la vida, o sea, su grado de acuerdo con lo referido al concepto de eudemonia (los tramposos no explican lo que significa el vocablo, pero yo lo hago con mucho gusto: en griego, eudaimonia, o plenitud de ser, se traduce comúnmente como “felicidad”. Aristóteles lo entendió como ejercicio virtuoso de lo específicamente humano, es decir, la razón, pero ya sabemos cómo era Aristóteles) y balance afectivo, que explora la prevalencia de estados anímicos positivos o negativos, en un momento dado.

O sea, que el nivel de vida está cada vez más bajo, como quiera que se tome, anímico y económico. Y el segundo predando al primero, con los gasolinazos, la depreciación de la moneda, que encarece todo lo importado, que es lo que nos gusta gracias a la herencia de Malitzin.

Respuesta oficial: pedirle a Carstens que siga en el Banco de México subiendo las tasas. Der Dicke aceptó inmediatamadremente, por supuesto.
“SOLO BUENAS NOTICIAS”, POR FAVOR

Allá por el principio de los rugientes 80s, visité Madrid en plan periodístico, y supe por colegas y profanos que la última cachetada en mediática era una estación de radio que trasmitía exclusivamente buenas noticias.

Entendí el fenómeno, el ansia de la gente de blindarse contra la deprimencia implícita en el contacto con la vida real, pero no le vi mucho futuro.

Y en efecto, el medio desapareció, pero acaba de resurgir en Miami como red social, con el nombre Onlybeatifulnews (Solobellasnoticias) y con el propósito de lograr un efecto de felicidad a través de las buenas noticias.

Esta nota y la anterior empatan en un concepto: la felicidad general, de los mexicanos, de la humanidad.

Unos la quieren medir, otros la quieren producir. Unos la quieren estimular disimulando las tensiones del tejido social, otros la quieren producir como una mercancía, filtrando la realidad y divulgando solo lo que no duele, ni ofende, ni amarga.

Y es que la felicidad –quien debutó en política en la declaración de Independencia de Estados Unidos, definiendo su búsqueda como un derecho de las personas libres– es el bien más inasible en el catálogo emocional de los seres humanos, porque es lo único que esperamos que venga de los demás. Y a los demás les interesa su felicidad, no la nuestra. Y así no se puede.
Buenos días. Buena suerte.
juegodepalabras1@yahoo.com

Sitio Web: juegodepalabras.mx