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Juego de Palabras

  • Gilberto Destrabau

  • Gilberto D Estrabau
  • Semana Azteca presenta: Videgaray: regreso a clases

Cuando Luis Videgaray Caso llegó a la Secretaría de Relaciones Exteriores, dijo que iba a aprender, porque lo suyo era la economía. Al parecer, los cursos intensivos que recibió sobre cancillerología, no incluyeron la “Doctrina Estrada” (DE), el ícono de la política extranjera mexicana.

La Doctrina Estrada es el nombre del ideal central de la política exterior de México desde 1930. Le dio nombre Genaro Estrada, secretario de Relaciones Exteriores de Pascual Ortiz Rubio, y se fundamenta especialmente en el principio de “No intervención y derecho de autodeterminación de los pueblos”, pues afirma que Gobiernos extranjeros no deberían juzgar (para bien o para mal), Gobiernos o cambios en Gobiernos de otras naciones, ya que implicaría una violación a su soberanía.

La tal DE le valió a Videgaray una pura y dos con sal y en su primera excursión en diplomacia extra-Jared (o quién sabe) salió a la palestra a exigirle a Venezuela que fije fecha a sus próximas elecciones presidenciales.

“No deberíamos seguir indiferentes, no podemos seguir indiferentes”, así explicó Videgaray su rompimiento con 86 años de tradición mexicana de no intervención.

Como era de esperarse, la volcánica Delcy Rodríguez, ministra del Poder Popular para Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela, contestó inmediatamadremente que su país “rechaza las insólitas y serviles declaraciones del canciller de México @LVidegaray” de quien dijo: “Construye muros con América Latina en lugar de defender y atender los intereses y derechos soberanos de su pueblo”.

Acusó a Videgaray de “agredir” a Venezuela “para congraciarse con sus dueños imperiales” y agregó que el secretario de Relaciones Exteriores “cree que así el pueblo mexicano olvidará su traición”.

¿A cuál traición se refiere Rodríguez? ¿A su catastrófica actuación en la Secretaría de Hacienda? ¿A su cercanía con la potomacracia, que no deja de agredir a México? ¿A su ignorancia u olvido de la Doctrina Estrada?

No hay que comer ansias porque seguramente llegaremos enterarnos. Este enfrentamiento México-venezolano puede extenderse a conflictos tremendos y a complicaciones con resultados inimaginables.

LA INSOPORTABLE DE LA SEMANA 

Senadora –otra vez- Alejandra Barrales Magdaleno.- La también presidenta del PRD, en un salto gimnástico que muchos creyeron sería incapaz de dar –pues ya no es la ágil jovencita que cargaba charolas por los pasillos aéreos– regresó al Palacio Pasteur para dar un golpe sobre la mesa y resolver al estilo Alejandro Magno el nudo gordiano de la Coordinación perredista  en el Senado de la República.

Dio un tajo a todo lo armado desde la huida de Barbosa, e impuso a su cuaderna cuadriculada con raya roja, índice alfabético, tapa dura y resorte francés, maestra Dolores Padierna de Bejarano, como coordinadora inapelable, y a Fernando Mayans como vicecoordinador.

(Esa es la versión política. La económica es que Barrales necesita los ingresos del Senado para pagar los 12 millones de la deuda que le acaban de balconear, y las mensualidades del departamento de un millón de dólares que tiene en Miami).

Buenos días. Buena suerte.
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