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Juego de palabras

  • Gilberto Destrabau

Divide et impera: EU quiere partir en dos el TLCAN

La estrategia del “divide y vencerás” se le atribuye a Catalina de Médicis, pero yo creo que viene del fondo de los tiempos, desde que el cavernario Ugh se dio cuenta de que machacarle la cabeza a sus rivales de uno en uno era más fácil que machacársela a todos juntos. Digamos que es uno de los principios fundamentales de la política y que en estos momentos la potomacracia lo quiere aplicar a la actualización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Un TLCAN dividido presenta claras ventajas para Estados Unidos. Como lo señala Alejandro Cervantes, subdirector de análisis económico de Banorte, citado por “El Financiero”,  la propuesta implicaría que EU busca mayor poder de negociación en las disputas comerciales.

“Los mecanismos de resolución que actualmente rigen el TLCAN están conformados por miembros de los tres países, lo que hace imparcial cualquier resolución que tomen”, dice Cervantes, agregando que la idea de los tratados bilaterales podría no ser benéfica para México porque es muy probable que no sean simétricos y que sí aumente el tiempo de negociación, prolongando la incertidumbre en torno al futuro de la relación comercial entre México y EU”.

Por lo pronto Wilbur Ross, inversionista, banquero, coleccionista de arte y secretario de Comercio de Estados Unidos, parece decidido a, tan pronto los procesos legislativos lo permitan, negociar con México un tratado bilateral en lugar del trilateral existente.

Como zanahoria, el secretario de Comercio agita en el aire que el resultado de los acuerdos con su vecino del sur puede derivar en el fortalecimiento del peso frente al dólar (otro maquiavelismo flagrante: primero debilitar el peso a punta de tuitazos, luego fortalecerlo –quizá– al desaparecer la incertidumbre con un acuerdo).

Además, Ross dijo que un acuerdo bilateral no comenzaría de cero, pues “estamos entrando en él con las cadenas de suministro y todo lo demás que se ha construido durante varias décadas. Pero el TLCAN es, en el mejor de los casos, un acuerdo obsoleto, tiene muchas décadas de antigüedad, las economías de Estados Unidos, México y Canadá son muy diferentes de lo que eran cuando se inició”, aseguró.

Para Miguel González, especialista de la UNAM, el bilateralismo supondría para México y Canadá una ruptura, o por lo menos un obstáculo, que distorsionaría los procesos que se han dado de una integración productiva a través de las cadenas de valor.

Y para revolver el puñal en la herida, el superávit comercial de México con EU es el mayor en casi 10 años.

Todos recordamos los sapos y culebras que arroja “el Pato” – para mantenernos zoológicos – cada vez que puede sobre las ventajas comerciales que tiene México sobre Estados Unidos, y que se traducen en un superávit escandaloso, según él.

Para enfurecerlo más y hacerlo inventar recursos como la bilateralidad y otros, el déficit comercial de Estados Unidos con México se elevó a siete mil 32 millones de dólares en marzo, el más alto desde noviembre de 2007.

El valor de las exportaciones mexicanas hacia allá fue de 28 mil 54 millones de dólares, mientras las de ellos hacia acá fue de 21 mil 21 millones de dólares.

Los anteriores son datos del Departamento de Comercio de Washington. Así que, en la circunstancia, no hay que descartar algo de verdad alternativa o fake news para presionar.

Buenos días. Buena suerte.

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