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Juego de palabras

  • Gilberto Destrabau

Jugando a los encantados

De 25 años para acá al drama de la política mexicana se ha sumado un juego inventado por niños. Ante la cercanía de cada elección importante, es como si alguien tocara al país en el hombro y le dijera  ¡encantado!… y lo dejara así, hasta que las urnas, o el TEPJF, o Dios, o el diablo, decidan quién ganó y lo desencante. Aunque, por supuesto, el ganador siempre queda encantado.

Nos quedamos como estatuas -¿O se dice monumento?- durante semanas ante el guiñol de los candidatos, que son los únicos que se mueven como servidores sexuales en viernes de quincena. Ante lo cual, lo único que se puede hacer es reflexionar. Reflexionemos:

Existe un modo sencillísimo de saber quién ganará una elección: medir a los candidatos. En 90% de los casos, gana el candidato o la candidata más alto.

La naturaleza le ha dado al ser humano dos extremos, uno para pensar y otro para sentarse. Su éxito o fracaso en la vida dependerá de cuál extremo use con más frecuencia.

Hay dos modos de enfrentar los problemas de un país, hacer leyes o reírse de ellos. Ninguno de los dos funciona, pero los humoristas ganan menos que los  congresistas.

Tenle lástima a los mansos, porque ellos heredarán la tierra.

Un(a) político(a) es alguien que tiene un problema para cada solución.

Hay una sola cosa en la que se puede confiar ciegamente en un político, y es que contradecirá a otros políticos.

Los mexicanos tienen una cosa en común: todos somos
diferentes.

Todos tenemos dos clases de personas en nuestras vidas: la gente que uno hace esperar, y la gente que nos hace esperar a
nosotros.

Plegaria de un mexicano moderno:- Dios mío, dame paciencia… ¡y dámela ya!

No se debe cuestionar el patriotismo de quienes critican al gobierno ¿qué fueron Hidalgo, Morelos, Juárez, Madero, Zapata, más que profundos críticos del modo en que se manejaba el país ?

Esta es la primera generación de seres humanos que le presta tanta atención al futuro, lo cual es irónico, porque probablemente no tengamos ninguno. 

Yo siempre evito profetizar sobre lo que va a suceder. Es mucho más elegante y da más prestigio profetizar después de que el evento ha tenido lugar.

No se imagina usted la pobre opinión que tengo de mi mismo…y lo poco que la merezco.

En México nada  fracasa más que el éxito.

Cuando se trata de prohibir métodos anticonceptivos a sus fieles, la iglesia debería recordar que el mandamiento de “ creced y multiplicaos “ fue promulgado cuando la población total del mundo era de dos personas.

Todos nos preocupamos por la explosión demográfica…excepto que no nos preocupamos en el momento adecuado.

La opinión pública está compuesta de locura, debilidad, prejuicios, malos sentimientos, buenos sentimientos, obstinación y párrafos en los periódicos.

La chispa en los ojos de un viejo cuando contempla a una mujer joven y hermosa, es simplemente el reflejo del sol en sus bifocales.

La naturaleza está probando que no puede ser vencida, no por gente como nosotros. Le está quitando el mundo a la civilización, y se la está regresando a los changos.

El futuro ya no es como era antes.

Cristo murió por nuestros pecados ¿Vamos a hacer su sacrificio inútil no cometiéndolos?

Para evitar llorar por los seres humanos, lo mejor es reírse de ellos.

Diga siempre la verdad. Excepto, claro, que sea usted un mentiroso extraordinariamente bueno.

Buenos días. Buena suerte.

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