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Juego de Palabras

  • Gilberto Destrabau

  • Gilberto D Estrabau
  • Beltrones: tres preguntas sin respuesta

Manlio Fabio Beltrones Rivera dejó el PRI bastante antes de 2019, tal y como especularon observadores y columnistas cuando tomó las riendas del partido en el Gobierno el 20 de agosto de 2015, aunque la hipotética renuncia –posiblemente en 2017–  sería para buscar la candidatura presidencial.

Ahora renunció, pero aclaró con toda la contundencia que amerita el caso, que no será para “buscar la Presidencia”.

¿Hasta qué punto esta declaración es atropellada y puede modificarse en el futuro?

En los análisis de ajedrezada confiabilidad  que se produjeron, se producen y se seguirán produciendo alrededor de los resultados de las elecciones del 5 de junio próximo pasado, algunos comentaristas consideraron que las derrotas del PRI pudieron haberse debido a “fuego amigo”. Esto es, que el Gobierno, “al cuarto para las 12”, comenzó a sacar medidas que podían considerarse impopulares, como el aumento al precio de la gasolina, o conflictivas, como la constitucionalidad de los matrimonios entre homosexuales, y la posibilidad de que parejas de esa persuasión adoptaran menores libremente. La intención de este sabotaje, siempre según quienes los externaron, era conseguir precisamente una variante de lo que sucedió: que Beltrones renunciara o quedara tan políticamente maltrecho que ya no fuera un rival de consideración hacia la nominación presidencial priísta. ¿Armaron o no un complot antibeltrones algunos, o todos, los miembros de la cúpula gobernícola que se sienten presidenciables?

Presumiblemente el presidente Peña está consciente de que un Beltrones suelto es peligroso y, por lo que se ha visto del manejo de sus colaboradores, le gustan los enroques. Así como enrocó a Beltrones con César Camacho en el más reciente cambio de dirigencia priísta, estaría dentro de lo posible que sacara a alguno de sus colaboradores –no de los más cercanos o estimados-  para mandarlo al PRI, y llamara a Beltrones al Colegio de Cardenales. Ya se especula con los nombres del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y del de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, el exgobernador queretano  José Eduardo Calzada Rovirosa. Eso “metería a la zorra dentro del gallinero”, y devolvería a Beltrones su condición de presidenciable, peleando de igual a igual con la pinocracia. ¿Hay un sillón ministerial en el futuro del sonorense? (Si lo mandan a Gobernación estaría en su casa, y con posibilidades de corregir muchas de las situaciones que fueron causas directas o indirectas del tropezón tricolor).
Lo que oficialmente va a ocurrir

“Toca al Consejo Político Nacional (CPN) del PRI” reunirse –en una fecha todavía no fijada, pero que se presume cercana– para “aceptar la renuncia del todavía presidente” del Comité Ejecutivo Nacional (CEN).

Según los estatutos del partido, en caso de que el CPN apruebe la renuncia de Beltrones Rivera, la secretaria general del CEN, Carolina Monroy, asumiría el cargo interinamente. Ella tendría que convocar al CPN, en un plazo de dos meses máximo, para que éste aprobara el método para elegir a quien sería el nuevo presidente.
Buenos días. Buena suerte.
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