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Juego de Palabras

  • Gilberto Destrabau

  • Gilberto D’ Estrabau
  • Dándole vueltas a la segunda vuelta

Más que el futbol, en México el deporte nacional es el rumor, y uno de los que circula y que eriza el vello es el que asegura que en la Constitución de la CdMx, que comenzará a amasarse pasado mañana, la innovación estrella será la introducción de la segunda vuelta en la elección de gobernador de la capital.

Que será el objetivo de una nueva reforma política, que la política mexicana es algo tan sui géneris que no puede – no digamos funcionar, porque en realidad no funciona – seguir usándose, si no se le echan una docena de zurcidos cada par de años. Y los últimos son ya viejos de tres años.

Mucho de lo que se reformó la última vez no se ha probado, y lo que se ha probado, como las candidaturas ciudadanas, solo crearon un Frankenstein en Nuevo León. Ninguno de los referendos que se intentaron contra las reformas estructurales superó la prueba de la Suprema Corte de Justicia, y la iniciativa preferente se ha ejercido con tanta circunspección que en realidad es como si no existiera. La reelección de legisladores comenzará hasta 2018. Pero han surgido algunos cuestiones que hacen pensar a los especialistas que hay que apurarse a hacer una reforma política, o pronto no habrá política que reformar (como pasó con el petróleo, que cuando lo modernizaron ya no existía).
REFORMA ANTES DE LAS PRESIDENCIALES

Entonces todo indica que se prepara una reforma política en 2017, inmediatamente después de las elecciones en el Estado de México, de modo que lo que se apruebe, se aplique en las elecciones presidenciales. Porque la idea es que, con la Constitución de la CdMx, aprobada el 31 de enero de 2017, conteniendo ya el estatuto de la segunda vuelta, la reforma política de 2017 contenga ya similar mandato para las federales de 2018.

La disposición de las fuerzas, en el momento actual, que posiblemente cambien después de junio de 2017, es la siguiente:

-el PRI no quiere ni que le hablen de segunda vuelta.

-parte del PAN la quiere, y parte no.

-el alfabeto izquierdista la quiere con frenesí.
¿POR QUÉ EL PRI NO QUIERE SEGUNDA VUELTA?

El PRI es la formación política mayoritaria de México, pero eso no le garantiza su permanencia en el poder. En su condición de fuerza mayoritaria, que en términos de la legislación y el concepto democráticos predominantes significa la mitad más uno, tiene excelentes posibilidades de ganar la elección de 2018 y varias de las que seguirán (aunque no necesariamente de manera consecutiva).

Pero ante un mecanismo de doble vuelta, su mayoría simple solo le garantiza el pase al balotaje, es decir, a una nueva competencia con uno de los candidatos que ya venció, pero que en una nueva confrontación, tendría la posibilidad de hacer alianzas y sumar fuerzas, y seguramente lo haría.

Como se ha demostrado en varias elecciones gubernaturales, el PRI es altamente vulnerable a las alianzas PAN-PRD.

Así que se puede predecir fácilmente que el PRI se va a dejar el cuero en los alambres porque, electoralmente, el cuartito siga igualito. Se gana lo mismo por un voto que por un millón. Y una vez es la vencida.

Sobre las razones de la derecha y de la izquierda, volveremos alguna vez, Deo volente.

Buenos días. Buena suerte.
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