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Juego de palabras | Tlcan: más salidas que un cerco viejo

  • Gilberto Destrabau

En 2018, los tres miembros del Tratado de Libre Comercio de América del Norte
(TLCAN ) – en Inglés North American Free Trade Agreement (NAFTA) y en francés Accord de libre-échange nord-américain (ALÉNA)-: México, Canadá y Estados Unidos, tienen importantes elecciones en sus territorios.

En México habrá 30 llamadas a las urnas, siendo las más importantes, por supuesto, las que elegirán al Presidente de la República, al Congreso de la Unión y a la gubernatura de la Ciudad de México.

En Canadá habrá 14 elecciones, entre ellas las siempre espinosas consultas electorales en la provincia de Québec, y Estados Unidos renovarán completamente su Cámara de Representantes – 435 miembros – y un tercio – 33 miembros – del Senado.

Por lo anterior, es casi una obligación de supervivencia mantener lo más alejado posible de campañas electorales la redacción de un instrumento que significa incontables millones de dólares en intercambios comerciales desde el Ártico hasta el Suchiate y empleos para una significativa parte de sus 600 millones de habitantes.

El cerco viejo

Comparamos en el encabezado al TLCAN con un cerco viejo, no porque esté caduco ni porque los socios aprovechen – que dada la naturaleza humana es casi imposible esperar que no lo hagan  – sus debilidades para escurrirse entre las normas.

No. Hablamos de salidas en el sentido de denunciar el tratado, de abandonarlo en el sentido de un Mexit, Canexit o Usexit – para contextualizarlo en una actualidad que se está viviendo en el Brexit, la salida del Reino Unido de la Unión Europea – porque las pretensiones de algunos de los socios sean inadmisibles o por simplemente cumplir una promesa de campaña.

Ya hubo un intento declarado de cancelar el TLCAN por parte de su socio más poderoso. En su campaña electoral, el hoy presidente Donald Trump puso la salida del TLCAN como uno de las prioridades de sus primeros 100 días de gobierno, junto a la eliminación de Obamacare y la expulsión de inmigrantes indocumentados.

La otra salida del TLCAN  puede provenir de México.

Con los antecedentes que existen, puede asegurarse que por muy exitosos que resulten los negociadores mexicanos, por muchas ventajas que puedan arrancarles a la potomacracia, si la corriente política

conocida como “ populismo autoritario “ llega al poder, habrá tenido como una de sus banderas de campaña la salida de México del TLCAN.

Politización inevitable

Es perfectamente comprensible que tres democracias en proceso de renegociación de un acuerdo del que dependen cientos, miles quizá, de inversiones multimillonarias y millones de empleos en ambos lados de las dos fronteras – pues también el intercambio comercial y laboral entre estados Unidos y Canadá es de los más robustos del mundo –no quieran que su política electoral se contamine de intereses comerciales. Las inversiones en sus distritos, con la consiguiente creación de empleos, -o la desinversión y el desempleo -han sido desde tiempo inmemorial caballitos de batalla de los congresistas gringos. Supongo que en Canadá ocurre algo parecido, y en México la correlación es tan feroz, que ha dado lugar a la creación de la industria de los “ moches “ ( o sea, el soborno de legisladores por parte de autoridades y empresarios , para que susestados y municipios sean favorecidos en el Presupuesto de Egresos).

Pero no hay peor lucha que la que no se hace.

Buenos días. Buena suerte.

juegodepalabras1@yahoo.com

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