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Juego de | Sistema para evitar baches y resetear a Mexico

  • Gilberto Destrabau

El piso parejo es una exigencia clásica en las competiciones políticas, pero nadie se preocupa por ponerle piso parejo al país que parece transitar por una montaña rusa donde, desafortunadamente, las bajadas son más frecuentes que las subidas.

Viene la renegociación de un pacto comercial y nos echamos un clavado – si me permiten mezclar mis metáforas – de esos que no dejan raya en el agua; viene una elección presidencial y nos sumergimos como un submarino nuclear, de esos que puedan pasar años sin salir a la superficie. Se juntan las dos cosas, y es inútil buscar burbujitas en el agua hasta que el nuevo gobierno aprenda ( lo cual a veces no ocurre nunca ) o el pacto dé resultados ( que no se  sabe hasta que, años después, a alguien se le ocurre renegociarlo ).   

Ahora que vivimos en una euforia de sistemas – para acabar con la corrupción, para ecualizar los géneros, para aprender inglés – es mi humilde opinión que ha llegado el momento de que surja una iniciativa – y se apruebe, y se concrete – para evitar  estos frenazos y arrancones de la actividad productiva, pues ya son varios los organismos internacionales que identifican la mediocre productividad como uno de los grandes obstáculos para que México crezca a los niveles que necesita como el comer, y para comer.

Hay que salvar al país de la hipersensibilidad a la democracia, a sus inevitables cambios de estilo y dirección. Hay que salvar al país de ese reflejo gravitacional que hace que todo mundo baje los brazos y entre en paro virtual ante los ajustes y desajustes de la economía global. Hay que ponerle al país un botón de  “ reset “  y pulgares sabios que lo aprieten para que estalle en actividad creadora al segundo siguiente de que algún evento inusual se entrometa en la rutina.

Hay que ponerle al país un sistema antibaches cueste lo que cueste. Hay que ponérselo incluso gratis.

Para reflexionar mientras surge el “Sistema Nacional de Reseteo”

Dios nos manda a perdonar a nuestros enemigos, pero no dice nada de perdonar a nuestros amigos. 1699 fue el único año, desde que existe la historia escrita, en que la humanidad no sufrió ninguna guerra.

Una estrategia política muy en boga propone hacerse la víctima para despertar simpatías. Me parece absurdo. Después de los perseguidores, no hay nada más detestable que los mártires.

La política en México se judicializa cada vez más; es decir, que los triunfos políticos los deciden los jueces, que rara vez llegan a la docena, en vez de los millones que votaron, cancelándose así el principio básico de la democracia, es que el gobierno de las mayorías.

Como parece inevitable que las elecciones terminen en los tribunales, este parece ser el momento adecuado para recordar que le teología moral admite que el juez que ha juzgado mal por iniquidad o incapacidad debe revocar la sentencia, si puede, aunque cum magno incommodo, con gran perjuicio, y si no puede, damma reparare debet, o sea, debe reparar los daños.

Morir es triste, así lo juzgan los dioses, de lo contrario, hubieran querido morir también ellos.

Alguien preguntó un día a un filósofo cómo haría al mundo si pudiera rehacerlo, y él, mirando alrededor contestó: – Así.

En una sociedad donde las credenciales son importantes, la forma de pago más barata es un título rimbombante.

Nada es tan engañoso como los hechos, salvo las cifras.

La vida es una hipótesis.

Buenos días. Buena suerte.

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