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Julian Assange vs. Hillary Clinton

  • Ramiro Pineda

  • Ramiro Pineda

¿Recuerdan a Julian Assange, fundador del portal Wikileaks, que se encuentra asilado desde 2012 en la embajada de Ecuador en Londres, y quien sigue en su lucha contra una extradición que puede llevarlo a Suecia para ser juzgado por una presunta agresión sexual? Pues hoy, Julian Assange es una suerte de símbolo de lucha por la transparencia, tras haber filtrado miles de correos confidenciales de muchos países, aunque cuenta con su lado oscuro, especialmente por su posible alineación con el Gobierno ruso y su reciente interés en la contienda electoral de Estados Unidos.

Con frecuencia, Julian Assange ha manifestado su antipatía hacia Hillary Clinton, describiéndola como corrupta y belicosa, desde que ejerció como secretaria de Estado. Siendo la candidata a la presidencia de Estados Unidos, uno de sus blancos favoritos, Assange anunció que para octubre prepara nuevas sorpresas en su contra, buscando torpedear su candidatura, lo que desde luego se traduciría en un apoyo a Donald Trump.

Existen evidencias de que Wikileaks filtró algo así como 20 mil correos que hackeó del Comité Nacional del Partido Demócrata, buscando causar el mayor daño posible a la campaña de Hillary, una operación en la que expertos han señalado una posible participación por parte del Gobierno ruso.

Lo que llama la atención es que siendo Assange un supuesto defensor de la transparencia y las libertades, severo crítico de la opacidad de las grandes potencias, jamás haya tocado al Gobierno de Rusia ni a su titular Vladimir Putin, alguien muy lejano a ejercer el poder bajo estándares democráticos de rendición de cuentas, y sobre todo, de transparencia, lo que tanto pregona el fundador de Wikileaks.

Resulta curioso el hecho de que los ataques de Assange contra Hillary Clinton benefician únicamente al candidato republicano, quien ha tenido expresiones de simpatía hacia Vladimir Putin, señalándolo como mejor líder que el propio Barack Obama.

No falta mucho para que veamos el verdadero daño que Julian Assange puede hacer a la campaña de Hillary Clinton.