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La asamblea constituyente | Gabriela Mora Guillén

  • Gabriela Mora

Vence el plazo para la recolección de las firmas requeridas por la autoridad electoral para poder calificar a los interesados como “candidato independiente a diputado de la Asamblea Constituyente”, misma que tendrá la encomienda de discutir, enmendar y aprobar la propuesta que le enviará el jefe de Gobierno como Constitución Política de la Ciudad de México.

Se sabe que la Asamblea habrá de estar integrada por 40 hombres y mujeres “notables”, y 60 ciudadanos “electos por el pueblo”, destacando críticas y cuestionamientos respecto al registro de los presuntos candidatos independientes, principalmente dado al número de firmas que se exigen para respaldar al candidato, en un plazo tan breve.

Pero además se habla de las limitaciones que tendrá la Asamblea ante la cantidad de limitaciones impuestas a la Reforma Política aprobada por el Congreso en torno a la estructura y facultades de Gobierno, y no podemos omitir por supuesto el hecho de que es el mismísimo jefe de Gobierno quien presenta el documento inicial, con sus correspondientes delimitaciones y alcances.

La posibilidad de abrir espacios a candidatos independientes ha dado lugar a conocer las dudas más comunes entre los ciudadanos: ¿Qué implica el cambio de nombre a Ciudad de México en lugar de Distrito Federal y cuáles serán los beneficios de ello? ¿Quién decidió que debiera aprobarse una Constitución de la Ciudad de México? ¿Redundará esto en la calidad de los servicios que ofrece la autoridad así como en el cuidado de sus ciudadanos? ¿Repercutirá en la baja de corrupción y abuso de las autoridades? Con las modificaciones, ¿se respetarán las necesidades y derechos de los “mexiqueños”? ¿Habrá más empleos y mejores salarios para todos? ¿Se respetarán por fin los usos de suelo y no habrá ya construcciones fuera de la ley evitando los abusos que se cometen al día de hoy? ¿Se modificará nuevamente el Reglamento de Tránsito, qué pasará con el No Circula? ¿Se promoverá la seguridad ciudadana bajo regímenes de honestidad y responsabilidad policial?

La verdad es que las candidaturas independientes pueden aportar muchos beneficios: desde ahora, en la búsqueda de apoyos, la recolección de firmas ha dado oportunidad de que los interesados tengan contacto con miles de ciudadanos que al cuestionarlos, manifestar sus dudas e inquietudes permiten a los precandidatos conocer la visión de sus conciudadanos y fundamentar la aprobación de una Constitución.

Por otra parte, los candidatos de los partidos políticos no tienen posibilidad de realizar campaña por lo que no habrán de convencer a nadie para emitir su sufragio, perderán el contacto con la sociedad, en tanto que los independientes gozan de las ventajas señaladas para conocer la visión social.

Evidentemente existe una desinformación generalizada sobre el proceso constituyente que habrá de realizarse en los próximos meses, además de la ya consabida incredulidad y escepticismo respecto la clase política mexicana, factores que pueden beneficiar a los independientes, que al no pertenecer a ella y resultar privilegiados con el voto podrán arribar inexpertos; no obstante, contarán con la parte del aprendizaje de campaña que bien asimilada, podrá aportar mucho.

Las recientes encuestas serias continúan reflejando el hartazgo social ante los abusos de la clase política. Los candidatos independientes no tendrán compromiso alguno respecto a los posicionamientos oficiales, no deben realizar una campaña esquemática ni petulante, no habrán de seguir más línea que el compromiso con sus causas.

No podemos omitir sin embargo, lo ocurrido en el Estado de Nuevo León, en donde Jaime Rodríguez “El Bronco”, ha desilusionado a su gente que lo llevó a ganar como independiente: nuevamente un discurso populista pero en los hechos no ha cumplido con las expectativas creadas.

Sin lugar a dudas, la oferta de candidatos independientes abre espacios a ciudadanos con valores auténticos y deseos de mejorar la comunidad; la clase política partidista en México ha demostrado su gusto por el poder y el dinero…

gamogui@hotmail.com

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