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La Bella y la Bestia / Punto de Vista / Jesús Michel Narváez

  • Jesús Michel

Su nombre ha sido mencionado millones de veces. Primero por haber sido capturado en Guatemala, extraditado a México y haberse fugado de un penal de alta seguridad. Después por ser reaprehendido y enviado a la cárcel de máxima seguridad de la que volvió a escapar, lo que conmocionó al Gobierno. Meses después lo recapturaron y lo reencarcelaron. Su nombre colmó los espacios periodísticos hasta que… hasta que aparecieron Sean Penn y Kate del Castillo.

Hoy el capo cuya fortuna podría ser mayor a los tres mil millones de dólares ha pasado al anonimato. Y de él se sabe, por la presunta relación con Kate, a quien la justicia mexicana ha ordenado localizarla y presentarla ante el MP para que declare sobre aquella relación.

El Chapo pasó a segundo término. Y cuando se escribe de él es para señalar que, como a su maestro, Rafael Caro Quintero, perdió la cabeza –y la libertad- por una mujer. Y también porque algunos abogados se dicen sus representantes y promueven amparos al por mayor. Como si estuvieran en oferta del 10 por uno.

De la que se habla es de Kate. Sus fotos aparecen todos los días en todos los medios. Ora con el cabello esponjado, ora con la minifalda, ora con la Ak .47 en la mano.

Es la Bella que recibe críticas, elogios y hasta reconocimientos. Es la Bestia que vive en la oscuridad y planeando como escapar de nueva cuenta.

A Kate la encuentra todo mundo. Menos los agentes comisionados para entregarle el citatorio.

Historia que parece más de telenovela cursi que de realidad. Y sin embargo, es verdad la historia de la Bella y la Bestia.

E-mail: jesusmicheldir@oem.com.mx,