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La Ciudad de México, colapsada | Jorge Schiaffino Isunza*

  • Jorge Schiaffino

En nuestros dos artículos pasados hemos mencionado que el colapso de la ciudad se debe al populismo, porque en los últimos 19 años, los millonarios recursos públicos de la ciudad, cuyo presupuesto hoy llega a más de 160 mil mdp, se han ocupado para un gasto social que pretende beneficiar a la gente necesitada con dádivas y compra de voluntades, en lugar de invertirlo en políticas públicas que beneficien de manera permanente también a los más necesitados; muchas de esas decisiones políticas populistas, nos han llevado al caos y a lo que en este momento sufre la ciudad por la contaminación, por haber manejado entre otros el programa de el Hoy No Circula y los programas que en 1989 se implementaron, para reducir la contaminación ambiental de manera populista y clientelar.

Quienes tenemos memoria, recordamos que en aquella época de 89 a 96, todos los días se anunciaban los grados Imeca (índice metropolitana de contaminación ambiental) y todos los capitalinos sabíamos cuándo entrarían las diversas fases para estar prevenidos y evitar el aumento de los contaminantes.

A partir de 1997 ese programa y muchos más desaparecieron del dominio público y fueron manejados a la conveniencia política de los funcionarios, lo mismo que desaparecieron las limitaciones a los transportistas de carga, de surtimiento y en general, a los grandes transportistas que hoy cruzan la ciudad indiscriminadamente por cualquier avenida y a cualquier hora; por todo ello y por la falta de decisiones oportunas que tuviesen costo político para los funcionarios, hoy se toman decisiones emergentes como el Hoy No Circula doble, sin medir consecuencias, como por ejemplo el caos generado por la decisión en el transporte de entrada a la ciudad, que no únicamente generó que se perdieran miles de horas hombre, productos perecederos poniendo en riesgo vidas humanas, constituyéndose además como un flagrante atentado a los derechos humanos.

Hoy los funcionarios de la ciudad están pagando el costo que representa tomar decisiones de emergencia por haberlas dejado de tomar por muchos años, con tal de no dañar su imagen pública. No podemos dejar de reconocer, como ha venido siendo costumbre, el apoyo del presidente Enrique Peña Nieto, al coadyuvar con las autoridades de la ciudad, declarando que las decisiones son dolorosas, en franco apoyo a Miguel Ángel Mancera, además de su decisión de involucrar a la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, para contribuir en la solución de este serio problema que ha paralizado a la Ciudad de México.

Estoy seguro que con la intervención de la Semarnat, muy pronto tendremos alternativas de solución, para que los capitalinos podamos, si no volver al tiempo de la Ciudad de los Palacios, sí tener mejores condiciones de vida en nuestra ciudad capital.

Al tiempo.

*Exlegislador

jorgeschiaffinoisunza@yahoo.com.mx