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-La corrupción en México / Horizonte Económico / Luis G. Álvarez Tostado Valdiva

  • Luis G Álvarez Tostado Valdivia

El pasado mes de mayo la Dra. María Ampao Casar dio a conocer el estudio “México: Anatomía de la Corrupción”, publicado y financiado por el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE) y el Instituto Mexicano para la Competitividad A.C. (Imco). A continuación reseñaremos el trabajo y comentaremos alguno de los puntos más relevantes.

El estudio comienza con dos definiciones de corrupción, la típica de Transparencia Internacional que la define como “el abuso del poder público para fines privados”, y otra más general que es “el desvío del criterio que debe orientar la conducta de un tomador de decisiones a cambio de una recompensa o de una persona en relación con sus obligaciones ciudadanas”. La primera es básicamente una corrupción gubernamental, en la segunda entra tanto el sector público como los privados; a mí me gusta más la primera, que es lo que básicamente conocemos, mientras que si se da un contrato en una empresa privada a cambio de dinero, eso parece más abuso de confianza, fraude u otro delito seguramente tipificado en las leyes correspondientes.

La ventaja es que ambas definiciones se pueden expresar matemáticamente en una fórmula de costos y beneficios y por tanto en la toman decisiones, hay costos ético condición de moral; hay costo social rechazo o aceptación de la sociedad; costos políticos linchamiento mediático y pérdida de votos; costo legal, que es la probabilidad de ser sancionado y existe un beneficio económico.

Solo para contextualizar el lugar que ocupamos en el mundo en cuanto al índice de percepción de la corrupción, se señalan los siguientes datos: dentro de la OCDE el primer lugar con menos corrupción es Dinamarca, con 92 de calificación de 100 y México ocupa el último lugar con 35. En el G-20 e primer lugar es Canadá con 81 y México en el lugar 17, con 35. De una selección de ocho países latinoamericanos, Chile es el primer lugar con 73 y México 35. En el ranking mundial del 2008 al 2014, nuestro país ha bajado 31 puestos ubicándose en el lugar 103 en 2014.

Ahora, respecto a cómo nos vemos los mexicanos a nosotros mismos en relación a la percepción que la corrupción, 88% señala que es muy frecuente o frecuente, en cuanto a los problemas del país, el primer lugar es la inseguridad, el segundo el desempleo, el tercero la corrupción y el cuarto la pobreza, es decir, creemos que es más importante la corrupción que la pobreza en cuanto a los problemas que tenemos que solucionar. El 34% piensa que la corrupción ha crecido en los últimos 6 años. En cuanto a las autoridades más corruptas, son en orden de importancia, tránsitos, policía municipal, procuradurías, jueces, policía estatal, policía federal, ejército y marina. En relación al lugar de las procuradurías y los jueces esto explica la desconfianza que existe en las instituciones de procuración e impartición de justicia. Las razones por las que no se denuncia son, que no pasa nada, falta de confianza en las autoridades, malas experiencias, pérdida de tiempo y cuando se denuncia no se sanciona al delincuente por ambas causas provocan la crisis institucional por la que pasan dichas autoridades.

En relación a los costos de la corrupción estos pueden basarse en las percepciones y opiniones y en costos observables y directos. En relación a la inhibición de negocios el 19% dice que es por la corrupción, el 14.5% regulación tributaria, 13.3% burocracia, el 12.9% por robos y delitos, este tema también conectado con la corrupción. En relación a qué hacer para recuperar la confianza, el 30% dice que hay que combatir la corrupción, el 21% que hay que aplicar la ley, 9% ser honesto. Referente al porcentaje del ingreso familiar que se destina a la corrupción, el promedio nacional es del 14% y a las familias con ingresos de un salario mínimo la corrupción se lleva el 33% de sus ingresos.

La corrupción hace que se invierta 5% menos, que la productividad aumente un 2% si aumenta un punto el índice de percepción de la corrupción. Disminuye en 5% las ventas de las empresas y como se señaló el 14% de los ingresos familiares en Mexico se van para el pago de la corrupción. La corrupción es un problema sistémico, por lo que se requiere diseñar políticas publicas integrales e interrelacionadas para disminuirla, asimismo hay que diseñar un sistema anticorrupción que tenga un marco legal definido, con código de éticas, con aplicación de auditorías, mecanismos de monitoreo y control, un sistema de denuncias y sanciones que si funcionen.

La corrupción tiene incentivos desde lo individual son beneficios económicos, los costos individuales y sociales son muy pequeños pues la probabilidad de ser exhibido y sancionado es muy pequeña por el mal funcionamiento institucional que se refleja en impunidad.

Ojalá que se acelere la autorización en el Congreso de las llamadas leyes secundarias anticorrupción y que estas contengan todos los elementos mencionados en la Anatomía de la Corrupción para tener esperanza que en los próximos años este problema disminuirá.
gerardo_tostado@yahoo.com.mx

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