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La Cuadratura del Circulo

  • La Cuadratura de Circulo / Enrique Pardo Genis

  • Enrique Pardo Genis
  • La salvación de los paneles solares
  • ¿Una verdadera alternativa o un vil engaño?

La era del mundo que no funcione más con petróleo es cada vez más cercana. Hoy en día, una de las apuestas para generar electricidad es la energía solar. Los paneles fotovoltaicos se han consolidado como una opción firme, ante un era de combustibles fósiles que cada vez más se acerca a su fin. Esta forma de generación de energía poco a poco abandona su estatus de “alternativa”, y se coloca como una fuente primordial, pues su desarrollo y proliferación alrededor del mundo ha demostrado su eficiencia.

Ahora, aunque la energía solar aún no goza de un protagonismo total, y es concebida como una de las principales fuentes del futuro, sus elementos básicos de captación, es decir, las celdas fotovoltaicas están muy, pero muy lejos de ser una innovación.

El científico francés, Alexandre Edmon Becquerel, descubrió el “efecto fotovoltaico” en 1839 ¿Cómo lo hizo? Experimentó con una pila electrolítica sumergida en una sustancia de las mismas propiedades. Después observó que al exponerla a la luz generaba más electricidad. Así fue como descubrió la conversión de la luz del sol en energía eléctrica.

En 1893, Charles Fritts inventó la primera célula solar, con laminas de revestimiento de selenio y una fina capa de oro. Estas células se utilizaron en sensores de luz de cámaras fotográficas. Años más tarde, Albert Einstein descubrió que al iluminar con luz violeta, que es de alta frecuencia, los fotones podían arrancar los electrones de un metal, y producir corriente eléctrica. Esta investigación le dio el premio nobel de física en 1921.

Justo después de la Segunda Guerra Mundial, el inventor estadunidense Russel Ohl patentó las primeras células solares de silicio en 1946, pero fue Gerald Pearson, de los laboratorios Bell, quien creó por accidente una célula fotovoltaica más eficiente, mientras experimentaba con silicio. Tras la mejora y uso práctico que los investigadores Daryl Chaplin y Calvin Fuller le dieron a las células de Pearson, se realizó la primera producción de panales solares en 1954. La mayoría se utilizaron en satélites espaciales. En la década de 1970, las celdas fotovoltaicas comenzaron a tener un uso abierto al público.

Como podrá ver, los paneles fotovoltaicos no son una novedad. Entonces ¿Por qué no son preponderantes hoy en día en nuestra producción energética? La razón es muy sencilla: No han sido económicamente atractivos hasta ahora. Cabe aclarar que los combustibles fósiles constituyeron una fuente de energía barata en sus inicios, pero su extracción y refinación poco a poco se han encarecido, al grado que dejarán de ser una fuente económicamente viable de producción. ¿Qué quiero decir con esto? La era del petróleo llegará a su fin no por su agotamiento (pues aún quedará mucho por consumir), sino por su creciente encarecimiento y próxima nula rentabilidad económica.

Ahí es cuando los paneles solares, y en general las caras energías renovables, comienzan a figurar como la siguiente opción. Ahora ¿Qué tan factible es el camino de las renovables? Cabe aclara que montar la infraestructura de celdas fotovoltaicas requiere de energías fósiles, y los materiales empleados en los mismos panales se obtienes de minerales raros, que requieren su extracción de minas, que conlleva también a un deterioro ambiental. No quiero ser pesimista y trato de formular la pregunta con mucho cuidado: ¿Realmente las energías renovables son la salvación, o constituyen una falsa esperanza que disfraza un colapso energético inevitable?

Viva la vida y sea feliz.

Correo: kikenis@yahoo.fr

Twitter: @EnriqueParGen