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La Cuadratura del Círculo

  • La Cuadratura de Circulo / Enrique Pardo Genis

  • Enrique Pardo Genis
  • ¿Hacia dónde vamos? Por un mundo habitable

Cuando yo era niño, mi padre solía jugar con nosotros béisbol durante las vacaciones, cuando salíamos de la ciudad. Utilizábamos pequeños bates de madera y pelotas de trapo hechas por él. Ese fue mi gancho con aquel deporte. Y algo que siempre relacioné con el diamante es lo verde del césped. Algo así como un pequeño, pero constante contacto con la naturaleza. Incluso, al día de hoy sigo viendo al béisbol de la misma manera. Además, cuando jugábamos, significaba para mí un rompimiento con la rutina, quería decir que estaba lejos de lo cotidiano. A esos recuerdos también se asocian las salidas a la playa, el sol de verano, el camping, etc. Es como si un detalle tan pequeño trajera consigo muchos más detalles pequeños que van armando el inmenso rompecabezas de una gran historia, ¿me entiende?

No imagino la vida de otra manera, pues tengo asociaciones muy francas con la naturaleza desde que era un niño. Y así es como debe ser ¿no? o por lo menos como debería. Pues hoy pienso en mis hijos, bueno, los que un día tendré, y me preocupa de sobremanera el mundo que les espera. Una Tierra sobrepoblada, sobreexplotada, insegura y rumbo al colapso, vamos, sumergida en una profunda crisis que parece no tener salida.

Usted y yo ya estamos aquí, ellos vienen en camino incluso ni siquiera eso, pero seguro vendrán. Mientras tanto ¿qué estamos haciendo por evitar la catástrofe? Es más ¿estamos haciendo algo? No es algo que le competa a un país o a dos o tres, nos compete a todos. Y cuando digo que nos compete a todos, no hablo solo de gobiernos, sino de todos en general: políticos locales, legisladores, maestros, alumnos, padres de familia, hijos. Es decir, nos compete a todos los seres humanos sobre la faz de la tierra. Estamos acostumbrados a consumir más de lo que necesitamos, y a ser extremadamente individualistas. Eso daña profundamente al planeta. Mi preocupación por este tema nació por gran nuestra dependencia a las gasolinas, y la búsqueda de energéticos alternativos que aliviaran nuestro mal “necesario”. La verdad es que eso significa solo una parte del problema. Pues en realidad el mal es más serio, pero tiene solución. Basta con cambiar el paradigma. Basta con ser conscientes de que el planeta es nuestra casa y nos necesita; basta con erradicar las costumbres de consumo que tenemos y echar a andar otra manera de vivir la vida más amigable con nuestro entorno. Basta con caminar más, y manejar menos, cambiar nuestra alimentación, voltear a ver hacia nuestra localidad y ponderarla por encima de todo.

En este mismo sentido, siete mil ciudades del mundo celebraron durante el fin de semana el décimo aniversario de “La Hora del Planeta”. Para ello se apagaron las luces durante una hora, con el objetivo de crear conciencia sobre la necesidad de actuar contra el cambio climático. La CdMx fue una de las localidades participantes ¿se enteró?

Aunque parezca que acciones como esta solo son detalles, ya lo dije al inicio de estas líneas: los pequeños detalles son las piezas del inmenso rompecabezas de una gran historia.

Viva la vida y sea feliz.
Correo: kikenis@yahoo.fr

Twitter: @EnriqueParGen