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La cuadratura del círculo

  • Cuadratura: Enrique pardo Genis

El mundo desde el lente de Kubrick

El gesto de un vendedor de diarios sumido en la tristeza, fueron las primeras líneas de una historia que terminaría con ojos bien cerrados. Aquel chico tenía solo 16 años cuando en 1945 todo comenzó. Así como muchos, se dedicó a enviar fotografías al mejor postor, a la espera de que una fuera escogida, bien pagada y publicada. El rostro desalentado de un viejo que lamenta la muerte del presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt, capturado en una imagen fue la puerta de entrada. Kubrick era el nombre de aquel menor amante de la lente… Stanley Kubrick.

A los 19 años ya era considerado por sus colegas como un “fotógrafo veterano”. Para inicios de los 50, Kubrick ya trabajaba en su primer documental, el cual vio la luz en 1951, bajo el nombre El día de la pelea. Lo esencialmente especial de aquel trabajo es la captura visual que logró hacer el nuevo director, imprimiendo dramatismo desde varios ángulos y tiros de cámara.

Miedo y deseo, de 1953, fue su primer filme. En él, Kubrick dejó de manifiesto algunas características que definirían su trayectoria, como los claroscuros contrastantes y las siluetas siniestras. Este filme es sobre guerra, y al respecto el director se jactaba de no hablar mal ni bien del precepto; es decir, no era su intención vanagloriar los conflictos por causas o satanizarlos por los cruentos desenlaces, sino simplemente pretendía mostrar los hechos en su propia percepción.

Hablar de la obra completa de Kubrick sería dedicarle más líneas de la que un espacio como este puede contener. Pero no solo eso, simplemente resultaría casi un absurdo. Stanley Kubrick era en esencia un cuenta historias que dominaba la narrativa visual. Esa era su forma de transmitir el mensaje. Lo hacía con imágenes, es por ello que la manera de contemplar la historia de este singular director es con muestras de su trabajo, plasmadas en imágenes fijas, en movimiento, en blanco y negro y a color.

En este momento, la Cineteca Nacional alberga una exposición dedicada al fotógrafo, director y autor, en la que muestra sus inicios, detalles de su trabajo en las distintas tramas que realizó, y contextos de sus clásicos Lolita, Dr. Insólito, 2001: Odisea del espacio, Naranja mecánica y El resplandor.

La exposición merece mucho la pena, pues en ella se pueden encontrar elementos curiosos y no muy conocidos, y otros que sustentan la cultura popular que ya tenemos del realizador. Por ejemplo, que para Lolita, de 1962, Kubrick le pidió al mismo creador de la obra, Vladimir Nabokov, hacer la adaptación cinematográfica, cosa que enfureció a los moralistas estadounidenses. O que el Dr. Insólito, de 1964, es una sátira de la encarnizada carrera armamentista entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Muestra de ello es el acento alemán del propio Dr. Insólito, y su prótesis que de vez en vez hace un involuntario saludo nazi.

Sin duda, Naranja mecánica, de 1971, es una cinta que muchos catalogan de culto, pero que muchos otros denunciaron por su violencia estilizada. Un dato curioso es que el mismo Kubrick decidió retirar el filme de las salas de Reino Unido, debido a que tanto él, como su familia, recibían amenazas de muerte por correo.

Kubrick no alcanzó a ver el estreno de su último trabajo Ojos bien cerrados, de 1999, el cual fue protagonizado por Tom Cruise y Nicole Kidman, pues murió el 7 de marzo, y su último trabajo vio la luz hasta el 13 de julio.

Si quiere saber más, ya sabe a donde ir. No se la pierda, y ya que esté por Coyoacán, le recomiendo disfrute de un rico capuchimoca frío del Jarocho.

Viva la vida y sea feliz.

Correo: kikenis@yahoo.fr

Twitter: @EnriqueParGen