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La Cuadratura del Círculo

  • Cuadratura: Enrique pardo Genis

  • Enrique Pardo Genis
  • La cuna de los cuentos
  • Sin materia prima no hay historias

El domingo fue de los Oscar, y entre las y los premiados y los discursos emotivos de los presentadores, como el mensaje de nuestro compatriota Gael García, algo queda más que claro: en el fondo lo que se califica es el modo en que se cuentan historias. Y el “modo” contempla desde el guión, la interpretación, la idea, la iluminación, la fotografía, y hasta la musicalización. La premiación me hizo reflexionar sobre lo siguiente: de dónde surge todo como para filmar una película; es decir ¿dónde está la sustancia?

Sacarse una historia de la manga parece cosa fácil. Pareciera que fabricarse una trama y poner los personajes a modo no costara nada de trabajo. Claro, eso si pensamos en que nadie le pone limitantes y solo es cuestión de tirar de la imaginación. Pero ¿qué pasa si no hay materia prima para echar a andar la maquinaria de las ideas? Si no hay elementos no hay nada. Mirar alrededor en cualquier trayecto resulta indispensable, pues se trata de un gran ejercicio que nos regala escenarios y montajes ricos en material. Solo basta ser observador, hilar elementos y construir un cuento. Ojo, puede nacer de cualquier cosa y de cualquier situación. Cada persona encierra en un sí un mundo lleno de complejidades.

Debo confesar que a ratos prefiero dejar el coche en casa y caminar. Recorrer las calles a pie es la oportunidad de ver una película cuadro por cuadro. Además nos permite captar detalles que de otra manera no veríamos. Por otro lado, el contacto con la gente es mucho más cercano; vamos que para empezar hay contacto. Nos miramos sin hablarnos y muchas veces sin importarnos, pero estoy seguro que no soy el único que a veces se fija en los rostros y posturas y se pregunta cuál será la razón de su expresión, de su angustia o de su felicidad. De ahí, y apoyado en el contexto del lugar (transporte, restaurante o lo que sea), además de la hora y el día, podemos imaginar e interpretar lo que estará viviendo esa persona, que bien hasta ahí ya se ha convertido en nuestro personaje aunque sea por un momento.

Hollywood hace exactamente lo mismo. Y no sólo esa industria, sino las de todo el mundo. Nos proponen historias humanas, con las que nos pueden interpelar. No importa incluso que sea algo tan irreal como Avengers o Transformes, pues siempre tendrán valores humanos con los que nos sentiremos identificados: nacionalismos, pertenencia, amor, odio y toda clase de relaciones interpersonales, etc. Una historia que carezca de esto, está condenada al fracaso.

Ahora, si usted quiere hacer la prueba, analice cada una de las producciones premiadas, o simplemente la que usted quiera. Ahí se dará cuenta que cada de uno u otra forma, cada historia tiene un gancho humano, algo que alienta a nuestra sensibilidad y empatía.

Viva la vida y sea feliz.
Correo: kikenis@yahoo.fr

Twitter: @EnriqueParGen